Sus voces… ¿Nuestra voz?

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No sé si es porque estoy enamorada de mi esposo, o porque él se ha dado a la tarea de admirarme e impulsar todos mis proyectos, incluirme en los de él e incluso fusionar nuestros sueños para hacerlos una realidad tangible, que pienso que todos los hombres bien hechos y derechos debieran ser igual con sus esposas.
En estos tiempos de elecciones he seguido la pista a los cinco (ahora 4) candidatos presidenciales.
Hemos visto la partida de Margarita Zavala y ahora en la contienda quedan José Antonio Meade kuribreña, que sin estar afiliado al PRI, es el abanderado oficial. Me ha gustado que entre las fotos de su página tiene la fotografía con su esposa, una donde ambos se abrazan y hombro con hombro sonríen.
Me ha sorprendido la intensa actividad que la pintora Juana Cuevas de Meade ha tenido en redes sociales y en los diferentes lugares que ha visitado con el candidato. Ha platicado con las mujeres y aunque es algo «normal» en las épocas electoreras, se ha puesto la «camiseta» o más bien, la blusa de cada estado, como homenaje a las manos de las mujeres que urden y bordan.
Le echa porras al esposo y antes de cada discurso, le abraza con complicidad y apoyo. Sin embargo, sigue estando un paso atrás del candidato.
Por otra parte, Carolina Martínez Franco, la esposa del candidato del PAN, es una ama de casa muy hermosa que cuida bien de sus hijos y en ocasiones acompaña a Ricardo Anaya a algunos eventos. Sus hijos siempre guapos y bien vestidos nos muestran el vestigio de que además de ella, tiene un excelente servicio doméstico. Es callada e imperceptible a pesar de tener una licenciatura en Administración de Empresas.
Adalina Dávalos, la esposa del “Bronco”, Jaime Rodríguez Calderón, quién trabajaba hasta hace unos meses como la representante del DIF en Nuevo León y ahora, sigue las travesías de su esposo en la búsqueda por la Presidencia. Ella es maestra de Preescolar y con don Jaime, ha procreado tres hijos. No sé escucha nada de ella, no la hemos visto pronunciarse en favor de nada, ni siquiera de su esposo.
Finalmente, Beatriz Gutiérrez Müller. Entiendo por qué el “Peje” le “hechó novio”, es inteligente, simpática, introspectiva, espontánea.
Escritora, lectora asidua, presentadora de libros, investigadora, periodista, libre. Tiene dos páginas de facebook, una personal y una como “esposa de AMLO”. No quiero parecer que tengo preferencia por alguno de los cuatro candidatos porque aún no decido mi voto aunque se inclina más por uno de ellos. Nunca he simpatizado por algún partido y estás elecciones no hago una excepción, mi voto siempre cae en diferentes partidos porque leo sus estrategias, sus plataformas políticas y por qué no, me dejo llevar por mi intuición para no sentirme culpable después.
Pero si tuviera que votar por las esposas y no por los candidatos, en definitiva me quedo con la que “canta”, de cabello corto y descuidado, que no es la imagen de la pulcritud como los es doña Juana.
Ni lleva los trajes de diseñador como Carolina, pero tampoco tiene la simpleza de Adalina.
Y es que ELLAS deben de ser la voz de las mujeres, pero Salvo doña Juana y doña Beatriz, no he escuchado que quieran ser nuestras voces. Necesitamos que la primera dama sea la que grite por nosotras. Queremos que ella sea nuestra voz. Y para terminar, cito a Beatriz Gutiérrez en un discurso que hizo esta semana “No debe haber primera dama, porque no queremos mujeres de segunda”.