se dice, columnistas.

Que hay un problema muy grave que afecta al país, y en el cual Campeche no ha salido muy bien parado. Se trata de la cobertura forestal, que cada año marca la pérdida de miles de hectáreas que son arrasadas sin importar la importancia que tienen como pulmones naturales. Los daños son irreversibles para el planeta y sus efectos serán severos de seguir presentándose.

Que en una publicación, denominada “La tecnología GFW ofrece opciones para combatir la alta tasa de pérdida de cobertura arbórea en México”, firmada por Valeria López Portillo y Mauricio Mondragón, Global Forest Watch (GFW) y Word Resources Institute (WRI) informaron que “México perdió más de 267 mil hectáreas en 2018, ubicándose entre los primeros 20 países con mayor pérdida”.

Que el documento señala que el año pasado, Campeche estuvo entre los estados del país que más perdieron cobertura forestal, con un poco más de 40 mil hectáreas de selvas, principalmente en Hopelchén, zonas de Candelaria y en la ampliación forestal de Champotón. “Cuatro estados en el sur del país, Chiapas, Campeche, Oaxaca y Veracruz, representaron más de la mitad de la pérdida nacional. Solo Chiapas perdió 54 mil hectáreas, lo que representa el 20 por ciento de la pérdida nacional total”, indica la publicación.

Que GFW y WFI manifestaron que “los principales impulsores de la degradación de los bosques y la pérdida de la cubierta arbórea incluyen la sobreexplotación y la tala ilegal, las enfermedades, la presión de las poblaciones en crecimiento, los incendios forestales y la tala para la ganadería o la agricultura”. Sin duda que es un llamado de alerta para todos, no solo para las autoridades que tienen la obligación, sino para los ciudadanos que deben de tener más conciencia sobre el daño que le están causando al planeta, por la ambición inmoderada.