¿Playa o bosque?

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Resulta que una conversación respeco a en qué sitio me gustaría vacacionar, si bosque o playa, las reacciones fueron variadas, no creí que causara tanta participación por parte de las personas con las que hablaba al respecto.
Resulta que la plática se tornó en un gran debate sobre si era más adecuado ir a vacacionar a un bosque o a una playa, si bien por la zona en la que vivimos la playa es lo más común, muchos se inclinaron por esa opción. Sin embargo hubo quienes prefirieron la opción de ir a un bosque y otros que ni una ni otra opción para vacacionar.
Esto viene a colación debido a que, como siempre, en mis acostumbradas lecturas pude encontrar un artículo en el que se había analizado a diferentes personas y su elección entre playa o bosque definía su personalidad.
A través de cinco experimentos psicólogos de la Universidad de Virginia en los Estados Unidos descubrieron que las personas más extrovertidas prefieren los espacios amplios y abiertos (incluyendo la playa), mientras que los introvertidos son más atraídos por los bosques o montañas.
Mientras que la elección de entre vacacionar en la playa o las montañas puede parecer superficial.
Estudios previos han mostrado cómo ciertos entornos naturales pueden ayudar a cumplir con ciertas necesidades psicológicas.
Por supuesto ambas opciones, independientemente de la personalidad, tiene múltiples beneficios. Por ejemplo: La playa es uno de los mejores lugares para desconectar, olvidar horarios y despertadores y dejar aparcados los atascos y las prisas… Estar al aire libre, las propiedades del agua y la brisa marina, la luz del sol, la arena mojada… Estar cerca del mar nos ayuda a relajarnos y olvidar los problemas diarios. Además, se ha demostrado que tomar el sol libera endorfinas, las hormonas de la felicidad.
Por otra parte el bosque ofrece beneficios para la salud, aseguran psicólogos, los cuales, también resultan más económicos y por tanto, accesibles. Reducen el estrés, al verse alejado del ruido, las aglomeraciones y la dinámica de las grandes ciudades. Fomenta la purificación del cuerpo, ya que se respira mayor cantidad de oxígeno. Viajar al bosque puede significar experimentar independencia, autoestima, madurez en la capacidad para resolver problemas, mayor inteligencia, agilidad mental y destreza.
Cualquiera que sea la elección, lo importante es relajarse y olvidarse un poco del trabajo, los negocios y todo lo cotidiano.