Meade, sus aliados y vencedores 

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La presencia de José Antonio Meade Kuribreña al barrio bravo de San Francisco dejó correcciones, aliados, vencedores y el buen gesto para los que se  resisten a ser excluidos de la historia titulada “Meade, ciudadano por México”.
Ya con el respaldo de último momento de las dirigencias de Nueva Alianza que se suma al PRI y Partido Verde para la coalición pero con agrio acuerdo que el PRI local se quedó sin candidaturas propietarias al Senado y diputaciones federales para cederlas por el bien de la coalición, además de la pifia nacional del líder estatal del PRI con su mala interlocución al decir que Meade daría positivo en las pruebas toxicológicas, José Meade llegó, sonrió y los priistas lo hicieron suyo. Como suya hizo Meade la corrección a Castillo, aprovechó el error y la exhibida nacional y mostró capacidad de reacción para convertirla en iniciativa y abrir el debate nacional sobre el estado de salud de los que quieren gobernar el país. Nos hizo recordar que Andrés padece del corazón. Lista la corrección, Meade tejió el puente para acercar a los aliados, una militancia priísta que mascó pero aún no traga que un no priista sea el abanderado. Casi ni lo dejaron mandar el mensaje entre porra y porra de los sectores de jóvenes y mujeres del PRI. El principal aliado fue Alejandro Moreno, no solo por la habilidad política para hacerle saber al precandidato que en Campeche va a ganar en las urnas a través de coaligar la estrategia que la elección no es sólo de Meade ni de tres partidos  sino de un proyecto de nación, cito “no vamos a permitir que se pierda lo que hemos construido durante décadas”, se refería a las instituciones, algunas bastante desgastadas por malas decisiones.
La corrección y los aliados fueron los principales objetivos que el equipo del precandidato tenían que resolver en los minutos que durará el encuentro y así fue. Pero falta un tema por atender, la grieta entre los grupos políticos internos del priismo estatal, de liderazgos municipales que no sienten el afecto de la dirigencia y de otros priistas que ven en Meade el salvavidas para apoderarse de alguna candidatura o ser parte del equipo, los que hacen caso omiso a las siguientes palabras: “las candidaturas no se obtienen en la capital del país”. Está grieta vulnera la disciplina del partido que se ve amenazada con despertar fantasmas que no ayudarían al precandidato en su camino a Los Pinos. José Meade se dio cuenta, trae termómetro y calculadora en la mano.  ¿Quién será el coordinador de su campaña en Campeche? Fue la pregunta pública y privada de los presentes, una y otra vez. El ex secretario de Hacienda no estará acostumbrado al ritual como candidato pero sabe manejar la presión. No hay todavía el coordinador de la campaña, pero si hay quien la quiere. Para donde se incline la balanza definirá el  número de sincel con el que se esculpirá el duro camino de Meade hacia las urnas en Campeche . Por lo pronto el grupo de poder que encabeza Alejandro y Ernesto llevan la delantera en esta historia, y a menos que el dirigente estatal deje las ocurrencias podrá ser una victoria completa. El precandidato del PRI, Verde y Nueva Alianza trajo el mensaje de unidad, de ir juntos pero esa será otra historia de los próximos días. Me queda decirles que pasen una feliz Navidad, echamos las cartas políticas la próxima semana.