Los cuatro jinetes del Apocalipsis

19

Los cuatro jinetes del apocalipsis: La Inseguridad, la violencia, la impunidad y la corrupción están desbocados, incluso más de lo que estuvieron el siglo pasado, hay regiones enteras que no son México, y están completamente fuera de control, no se puede incurrir en la ingenuidad de ser optimistas en estos momentos”. Krauze.
¿Qué es la seguridad, cuando la violencia, la impunidad y la corrupción la encarcelan, creando un virus maléfico que a vista y paciencia de la sociedad se multiplica, haciendo retroceder al pueblo con pánico, protegiendo lo poco, aún a costa de su propia dignidad? Se generan partos múltiples de inseguridad, que han legalizado por completo el trote destructivo de amenazas, injusticias, asesinatos, robos, mutilaciones psicológicas y físicas, protegidas y amparadas por “fueros” como bastones vomita rayos para todos aquellos que desde su nacimiento, viven en el error de no agachar la cabeza ante un “sistema” creado con engomados y etiquetas de sangre azul.
En el 2000 se vislumbró una esperanza que a través de doce años tan solo demostró un fracaso en la confianza de quienes siguen esperando verdaderos milagros para un México desvicerado tanto en el ámbito moral, como económico y social, y que aún sigue siendo víctima de quienes lo usan como cebo, para llegar a sus maltrechas entrañas, para seguirlo vaciando como una burla a quienes en algún momento fueron marcados por la historia, al hacer nacer unos sentimientos de la nación, y que ahora, desde los anales profundos de un pasado que se revuelve en el tiempo y el espacio, miran y escuchan el llorar lastimero de la miseria de quien cree y es engañado, de la ilusión de quien espera un nuevo amanecer sin poder terminar su día con aliento, de la esperanza de quien confía en la justicia del hombre enfrentando en su reclamo a la justicia divina, de la confianza de quien en México ve un hogar y en su camino tan solo encuentra pantanos cienegosos con arenas movedizas. ¡Soy México!, ¡Eres México!, ¡Somos México!
Las diversas ideologías son el arma letal que carcome la conciencia ciudadana en su busca denodada de poder y riqueza. Éstas jamás desaparecerán pues son la varita mágica de los mal llamados políticos que tan solo se la viven en su chapulinesca existencia, con una cauda enorme de promesas de campaña de todo tipo, colores y sabores. Si la política trata de la distribución adecuada de los bienes económicos, y estos son esenciales para la supervivencia y buen funcionamiento de la sociedad, ¿porqué esto no se refleja en el pueblo de manera directa, y sí en el grupo selecto de quienes ejercen con amenazas, autoritarismo y despotismo el poder? ¿Porqué la aceptación de una distribución a medias de los cuatro Jinetes del Apocalipsis en una demostración compartida y democrática, dándole a los ciudadanos lo que se merecen (Inseguridad y Violencia), y a los dignatarios reales ( con una disculpa por la comparación), Impunidad y Corrupción?, Ah, pero eso sí, cincuenta y cincuenta por ciento exactos. División democrática.
Las redes sociales vomitan veneno en el eterno juego de las descalificaciones de quienes son un solo equipo, o de quienes ni siquiera saben que o quienes son, al permitir el ser manejados como marionetas por quienes por su conducto, quieren seguir detentando las canonjías del poder. ¿Y hasta cuando la conformación del equipo ciudadano para decidir por sí mismos, para liberar, respetarse y respetar las conciencias y surgir majestuosos como el Ave Fénix, en lugar de seguir siendo avasallados por Los cuatro jinetes del Apocalipsis? No lo sé, es respuesta personal.
Comentarios: garihefa@hotmail.com