Lo que nos enseñan

39

Cuando en casa te enseñan las reglas para la convivencia familiar, en una educación ocupada para demostrar los referentes que la sociedad exige en sus diferentes contextos; cuando en las instituciones educativas te hacen respetar normas y leyes legalmente constituidas para un adiestramiento mas que para una enseñanza significativa; cuando en las religiones te enseñan a ser el reflejo del respeto y la ayuda desinteresada por todos pertenecer a una hermandad igualitaria, sin importar colores, contextos sociales, o estructuras ideológicas; cuando todo eso es parte de una formación perfectamente enfilada y dirigida en una libertad condicionada en todos los sentidos, en donde se hace sentir el control firme y sólido de una estructura social colapsada en donde a propósito se generan a diario familias disfuncionales, con padres trabajando por ambos lados, e hijos creciendo a la bendición de las horas del día, sin entender que el tiempo de calidad no son regalos, dineros, cines, comidas, sino presencias en los momentos fundamentales en que la vida exige, y las ausencias marcan para siempre los destinos.
En que las escuelas son solamente la nave de paso de los momentos de existencia en que tan solo acumulas letras y números fríos que acrecientan el sentimiento de frustración y vacío al no encontrarle sentido funcional a lo muy poco aprendido, y el calor humano se va convirtiendo en resentimiento y amargura. Cuando en nombre de un Dios te inducen al pago de diezmos por paraísos abstractos y descubres la vida de lujos y comodidades de quienes pregonan humildad y demuestran todo lo contrario sin temor a reclamos y mucho menos a críticas de cualquier tipo so pena de comprar boleto sin retorno al sórdido y quemante fuego del averno.
Y todo eso junto, en qué momento se convierte en una bomba cuando empiezan los enfrentamientos a un ambiente completamente diferente a lo aprendido con palabras, regaños y llamadas de atención, que generan un choque emocional tal, poniendo al descubierto que de todas las fichas del enorme rompecabezas de la vida, ninguna encaja en el lugar que supuestamente debe corresponderle, y lo peor aún, quienes primero se descubren como los culpables de lo que va sucediendo, son precisamente aquellas personas que dieron los argumentos del conocimiento, pero que ahora le dan un sentido completamente diferente y alarmantemente incongruente.
Democracia y respeto perdidas entre la ignominia y la pared de la indignación popular. Vejaciones y burlas que se convierten en la antítesis de la educación cuando exigen respeto a la voluntad popular violentando el respeto de una sociedad que se mantiene aún callada, pero bastante lastimada y herida. No se puede tapar el sol de los desastres sociales generados por partidos políticos que se han adueñado de manera inmisericorde de toda una nación con un dedo, y que ha traído como consecuencia el galope acelerado de la inseguridad, la pobreza así como la terrorífica inflación, bueno, esto solo para los ciudadanos del pueblo, con sus salarios mínimos contados, ante unos gastos comunes que a diario lo ahogan y asfixian.
Porqué atacar la democracia cuando la convierten en la parte más lucrativa pues es en su nombre, que continúan estableciendo fraudes y cadenas de herencia de poder, desde espacios legales en donde no hay lugar pero extraños aspirantes. Es muy difícil una limpieza moral a pesar de la basura hecha pública, como una marca de continuidad. Es mejor seguir robando la conciencia de los ciudadanos para continuar con los beneficios personales y protegidos por la ley. Nadie para defender por temor a la represalia sonriente, ¡LA DEMOCRACIA PISOTEADA!
Comentarios: garihefa@hotmail.com