En estos días se ha hablado mucho sobre la importancia de poder transitar de una energía no renovable a una sí renovable; es decir que se intenta evolucionar para poder promover una sustentabilidad que a todas luces ya necesita nuestro planeta.

Las energías renovables muchas veces son llamadas energías limpias, porque son aquellas procedentes de recursos limpios e inagotables y que son capaces de regenerarse de manera natural.

La energía hídrica o hidráulica, la energía solar y la energía eólica son algunos ejemplos de energía renovable. En cambio las energías no renovables, también conocidas como energías convencionales, son las formadas por las fuentes de generación que se encuentran en la naturaleza, pero de forma limitada. A medida que las reservas van disminuyendo es más difícil su extracción.

¿Tiene usted amigo lector una clara definición de las energías renovables? Pues los especialistas las definen como aquellas que se obtienen mediante el aprovechamiento de los recursos inagotables de la naturaleza, como son el sol o el viento, las cuales se generan mediante paneles solares y ventiladores o aerogeneradores respectivamente.

Existe otro tipo de energía llamada energía verde, es también renovable y no contaminante. En otras palabras, su método de obtención no provoca la emisión de ninguna sustancia que incida negativamente en el medio ambiente. En definitiva, son las socias perfectas para combatir el cambio climático.

México es un país “adelantado en cuestión de regulaciones” para realizar su transición hacia el uso de energías limpias y renovables, situación que hoy en día ha sido adoptada por empresarios que están invirtiendo en varios proyectos de este tipo de generación de energía.

Nuestro país cuenta con alrededor de 8.3 GW en proyectos de energías renovables en construcción, 20.5 GW en proyectos aprobados y un total de 1.5 GW en proyectos planificados, según una actualización del 21 de julio sobre las energías renovables en el país que presentó el servicio Global Energy Research. En los próximos 15 años, México apunta a incorporar 20 GW de renovables. A este avance que le se considera necesario y se le está tomando muy en cuenta, al grado tal que ya existen opciones académicas al respecto, como lo es la maestría en energías renovables en varios países en donde la oferta de esta especialidad es muy atractiva.

Esta maestría universitaria nace para dar respuesta a los retos que plantea el actual contexto energético y ambiental, en el que la sostenibilidad se erige como el nuevo paradigma de referencia. Celebro como promotor ambiental que existan este tipo de oportunidades, ojalá y sean muchos quienes opten por esta especialidad y generen propuestas para avanzar con buen rumbo hacia una verdadera sostenibilidad ambiental.