La pesquería de pulpo ante una enorme oportunidad

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El pasado lunes representantes los tres estados de la Península de Yucatán se reunieron en esta ciudad para iniciar la integración de la carpeta para solicitar la  denominación de origen del pulpo rojo o pulpo maya (Octopus Maya), ahí los especialistas en este tema de competitividad consideraron que en un plazo de 12 meses este anhelo deberá concretarse y con ello llegarán importantes beneficios económicos para las poco más de 20,000 familia que dependen de la pesquería en la región
Pero en el caso de Campeche, lo que realmente nos interesa,  esta denominación de origen traerá beneficios adicionales, pues con ello se terminará la fuga del molusco capturado en litorales campechanos y que es adquirida y registrada como producción del vecino estado, lo que ha generado que se dejen de percibir importantes recursos para los hombres de mar locales.
Durante la reunión encabezada por el secretario estatal de Pesca, José del Carmen Rodríguez Vera y de José García Vales y Erick Rubio Barthel, secretario particular del gobernador de Yucatán, y asesor del gobierno de ese estado, respectivamente, se ratificó que Campeche ocupa el segundo lugar en producción de pulpo maya sólo detrás de Yucatán.
De acuerdo con el representante regional del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, Jesús Vela Herrera, las ventaja de lograr esta denominación de origen que, de concretarse, sería la segunda a nivel peninsular, ya que la del chile habanero fue la primera, todo el valor agregado, y la comercialización del molusco en todas sus presentaciones sería totalmente propiedad de los peninsulares y eso los obliga a mejorar aún más la calidad del molusco capturado.
En el caso de Campeche su producción de pulpo maya es de 8,330 toneladas que aunque han disminuido en un porcentaje notable, ha mejorado en la calidad y en las tallas, lo que he redundado en derramas económicas por $354 millones y es el segundo productor de pulpo en general a nivel nacional sólo detrás de Yucatán, que tiene una producción de 25,000 toneladas, de las cuales sólo 10,000 son de pulpo maya y de esa captura, el 30% se efectúa en Campeche, pero se registra como yucateca. Quintana Roo sólo aporta 18 toneladas por temporada.
Las proyecciones de los especialistas indican que en seis meses se deberá terminar el expediente, para entregarlo ante el IMPI y de ahí se llevará otros seis meses para que se dé el fallo y se asigne esta nominación.
En lo referente a la “producción” estatal de pulpo, los nuevos ordenamientos obligan a los pescadores a capturar ejemplares de mayor talla y peso, y ese ejemplo tendrá que extenderse hacia el resto de la península al lograrse la certificación de origen, pues esta denominación es precisamente lo que exige: calidad.
También obligará a las autoridades a duplicar y hasta triplicar los esfuerzos para contrarrestar la captura y el tráfico ilegal del molusco, dado que de nada servirá que se llegue a este gran logro, si la depredación y la fuga del producto continúan. Por ello es que se está ante una gran oportunidad que no se puede dejar pasar, pues eso vendrá a mejorar el nivel y la calidad de vida de los ribereños, uno de los  sectores más  desprotegidos. Al tiempo.