La desesperación de Narro lo evidenció en TV Nacional

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Martin Acosta Al tiempo
Martin Acosta

Al Tiempo
Martín Acosta Pacheco

José Narro Robles está desesperado lanza acusaciones, aspavientos, intenta, sin conseguirlo, deslindarse del respaldo de Carlos Salinas, y trata de justificar una trayectoria priísta que sólo él conocía, pero sus actitudes evidencian que sólo es una instrumento de quienes por décadas han llevado a ese partido a la debacle en la que se encuentra hoy.

Los años no en todos los casos son sinónimo de experiencia, y en el caso del doctor Narro así se demuestra, al menos en el plano de la política, pues los argumentos que en su defensa esgrimió en el programa de televisión que conduce un cuestionado conductor yucateco a nivel nacional, fueron infantiles, pueriles, dirían los que rebuscan palabras.

Pero además, en su intento demostrar que él es el indicado para dirigir al PRI nacional, terminó por insultar a los priístas y dejarlos como tramposos ya que dijo que el padrón actual no es confiable y que no hay certeza en una elección interna en consulta a la base y luego recula y asegura que él está a favor de esa método de selección, cuando es de todos sabido que es parte de ese grupo que intentó, sin conseguirlo, cambiarlo.

En contraparte, Alejandro Moreno Cárdenas, se vio seguro, rebatió con aseveraciones certeras todos los argumentos que el ex secretario de salud en la administración de Peña Nieto y le precisó  que sólo quienes han hecho trabajo constante dentro del PRI conocen a fondo lo que es realmente ese partido y por ende saben dónde están los errores y cómo deben corregirse.

Y aunque no lo parezca sí es una ventaja un liderazgo joven, pues con todo respeto para Narro, el PRI requiere de un impulso dinámico, de un trabajo intenso y desgastante, no es el mismo partido que en años anteriores tenían todo fácil con el respaldo de la presidencia y siendo la fuerza política número uno, no, ahora es un PRI ubicado en un lejano tercer lugar y eso requiere de inteligencia y de dinamismo.

Además, Moreno Cárdenas demostró habilidad y estatura política cuando se le cuestionó sobre el supuesto respaldo del presidente Andrés Manuel López Obrador y subrayó que durante la campaña, fue precisamente él, quién más criticó y cuestionó al ahora mandatario nacional, pero precisó que ahora hay una muy buena relación institucional y respaldo mutuos a los programas que beneficien, en este caso a los campechanos. Sin embargo, dejó en claro su orgullo por ser militante del PRI.

Los tiempos han cambiado, la cúpula priísta debe entender que sus métodos arcaicos, sus políticas añejas ya son parte del pasado y ya no funcionan. El PRI se hunde cada día más y eso es fácil de deducir cuando pese a los yerros de la actual administración federal, los ciudadanos aún respaldan en un porcentaje amplio y mantienen a ahora partidos de oposición, como el PAN y el PRI, muy por debajo.

Es decir, se sigue una inercia que tiene que ser cortada, pero no se pude hacer con los mismos métodos salinistas, se requiere de un cambio total como el que propone Moreno Cárdenas y no un supuesto cambio que plantea Narro quien es impulsado por los mismos que hoy tienen al Revolucionario Institucional hundido y al borde de la terapia intensiva.

Como bien se dijo en ese programa televisivo, Moreno Cárdenas y Narro Robles, son los candidatos más fuertes para llegar a la dirigencia nacional del PRI; pero igual representan la juventud contra la edad mayor; un nuevo PRI contra un régimen caduco.

Las cartas ya están echadas y ahora le corresponde a los priístas elegir  a quien los dirigirá y cada uno de ellos, los que realmente están comprometidos con ese partido, les tocará decidir si se suben a un barco que hace agua, o a una embarcación con la proa puesta en un trabajo intenso para recuperar los espacios perdidos. Al tiempo.