¡La democracia está sobrevalorada!

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“A un paso del poder y ni un solo voto emitido en mi nombre. La democracia está muy sobrevalorada”. Así remata Frank Underwood un episodio de House of Cards.
Ésta serie de ficción nos muestra de manera explícita las implicaciones reales al interior del oficio político, el entramado de intereses de grupos de poder e incluso la influencia de las relaciones interpersonales en el plano de las decisiones políticas.
Más allá de una discusión moralina, el exitoso drama, podría ser un punto de partida para reflexionar en lo que no vemos, pero sabemos que ocurre al interior de la esfera política.
Por su puesto también para actuar y cambiar en lo que no coincidimos.
En nuestro mundo político real inmediato, desde el 11 de Febrero y hasta el 29 de marzo ha iniciado el periodo del Proceso Electoral 2018, conocido como “Intercampaña”. En este lapso, de acuerdo al INE, los partidos políticos y miembros que los integramos nos ponemos de acuerdo en torno a la definición de candidaturas y propuestas de campaña.
La relación de la serie y específicamente la intercampaña, es sin duda la manifestación de la realpolitik o política real en su esplendor. Lo que no se ve, pero sucede.
Los acuerdos, las negociaciones o rompimientos entre actores y grupos de influencia que van desde lo empresarial hasta lo social.
El tema en cuestión no es una novedad, pues como es posible verificar, la serie es inspirada en la versión británica de los 90´s. La realidad política y sus insumos han estado presentes desde siempre.
Tal y como sucede en el thriller, éste será el momento de ejecutar las tácticas de la estrategia general en el cuadrante de las alianzas que sumen voluntades para la victoria.
100% praxis, pero las reglas no las hemos puesto nosotros, la dinámica está ahí y se manifiesta mediante los movimientos de quienes la hacen funcionar.
Ante esta inercia propia del periodo electoral, no debe extrañarnos que se presenten coaliciones entre partidos de derecha con izquierda o conservadores con radicales.
Cuestionarlos es sano, sobre todo teniendo las herramientas que ofrece un plano más claro de cómo se gestan y a qué intereses obedecen.
Llegó el momento de estar atentos y vigilantes a los movimientos, de las opciones políticas.
Sus decisiones políticas harán efecto en nuestra vida diaria, no hay motivo mejor.
Es decir, analizar bajo qué funciones se propone lo que se propone, lo que se hace o se dice por parte de los próximos candidatos.
Finalmente es preciso señalar que la serie no es políticamente correcta, pero presenta nociones dramatizadas que nos permitirán reconocer similitudes con lo que ocurre con frecuencia en la realidad.
knock knock, suena el anillo de Francis. Ya casi inician las campañas.