La 20 de Noviembre, reto a la integración social

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El último “coletazo” de las invasiones de terrenos del fundo legal y de particulares que por años prevalecieron como negocio de las llamadas lideresas de colonia, con un “sexo fuerte” amenazante que también reclamaba y escalaba  posiciones en esta lucrativa actividad, por cuestiones de equidad de género, se dio precisamente con la “fundación” de la 20 de Noviembre, en la parte sureste de la ciudad.
Es oportuno señalar que desde la administración municipal de Antonio González Curi, se establecieron medidas legales y judiciales para evitar que las invasiones de terreno siguieran creciendo. Como gobernador, Antonio puso la pauta para que se entendiera que estas acciones iban en serio, tanto así que metió a la cárcel a uno de sus compadres que andaba de promotor de este ilícito. Se rehusaba dejar el “oficio”.
Hace tres décadas, en  Campeche mandaba la exvendedora de elotes convertida en jerarca de las lideresas de colonia que hasta diputada local logró ser: Lupilla Beltrán Acosta, que hizo escuela, y a la que se responsabiliza de la mayor parte de las invasiones de terrenos de la ciudad, salvo contados casos como Minas, cuya “refundación” se dio por obra y gracias del eterno “candidato de los pobres”, Guillermo del Río Ortegón (q.e.p.d.).
Las lideresas obligaban a las autoridades a regularizar los terrenos invadidos, llevándose a la bolsa entre dos mil y 10 mil pesos por predio asignado. Estas aves de negro plumaje daban hasta “facilidades de pago” a los “necesitados”, muchos de los cuales con dos, o tres viviendas en otras colonias y fraccionamientos.
La incapacidad financiera de la autoridad municipal para dar atención a los servicios básicos que demandaban los “paracaidistas” (agua, luz, recolección de basura y pavimentación de calles), se convirtió en un problema para los Ayuntamientos, pues muchos de estos reductos territoriales no alcanzaron su regularización sino años más tarde.
A los invasores y promotores poco importaba saber que buena parte de los recursos que destina el municipio para cumplir con sus objetivos centrales (servicios públicos), provienen de la Federación, con leyes muy claras que impiden hasta la presente fecha canalizar presupuestos a las colonias irregulares, es decir, no municipalizadas. Para ello se tiene que seguir un proceso.
La colonia 20 de Noviembre, con más de dos mil familias asentadas irregularmente en una superficie de casi 80 hectáreas, constituía un imponente foco rojo en materia territorial en la ciudad de Campeche, dado que la complejidad de regularización no estimuló por muchos años a las autoridades municipales y estatales “agarrar el toro por los cuernos”. Si hicieron adecuaciones urbanísticas incipientes y se pavimentaron las calles que atraviesan la colonia, pero nada más.
Cuando llegó a ellas en busca del voto ciudadano, Alejandro Moreno Cárdenas hizo suya esa sentida aspiración. Miles de familias demandaban una mejor calidad de vida, un paquete mayúsculo que el hoy gobernador decidió enfrentar con determinación, comprometiéndose darle certidumbre legal al patrimonio de estos campechanos.
Desde la Secretaría General de Gobierno se establecieron, entonces, acciones pertinentes para dar cumplimiento al compromiso asumido por Moreno Cárdenas, mediante el trabajo en equipo al que ha convocado. La Codesvi, en coordinación con el Ayuntamiento de Campeche, arrancó el proceso de regularización de la colonia en el mes de junio de 2016.
A través de la elaboración de un censo, se pudo saber cuántas personas viven en el lugar, y por medio de levantamientos topográficos, se fijó con precisión la superficie de cada uno de los predios identificados, requisitos para ser inscritos en el Registro Público de la Propiedad y contratación de los mismos por parte de las familias posesionarias. Los trabajos llevan un notable avance.
El pasado sábado, en evento realizado en el corazón de la colonia, comenzó la entrega de los primeros contratos de regularización de vivienda y constancias de residencias, como parte del inicio del proceso para que estas familias puedan obtener certeza y seguridad jurídica de su patrimonio, una de las líneas estratégicas del programa institucional de acceso a la vivienda digna.
Al margen de colores y sabores partidistas, la regularización de la colonia 20 de Noviembre representa un esfuerzo institucional sin precedentes en la historia urbanística de la ciudad de Campeche relacionado con la tenencia de la tierra; resultado de una decisión trascendental que se tomó de manera responsable y con los pies bien puestos sobre la tierra, con el propósito de integrar socialmente a miles de familias con derecho legítimo de vivir con dignidad.