¡Imaginemos!

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“¡Imaginémonos cosas chingonas!”, dijo Javier “Chicharito” Hernández.
Me parece que la visión del Chícharo refleja una actitud que debe trascender las fronteras del tema deportivo y llevarla a nuestra vida.
También me parece que expone la forma de pensar de las generaciones de mexicanos que crecimos en un país conectado y abierto al mundo.
El mundial de fútbol es un buen motivo para pensar en las razones de tener una Nación que permanezca no solo en contacto formal con el mundo, sino con voluntad de ampliar nuestras relaciones comerciales, intercambio tecnológico, cultural, etc.
Somos un referente mundial, por nuestra capacidad de sobreponernos a las adversidades y salir adelante, con una fortaleza propia de nuestra raza compuesta, a su vez, por una muy plural mezcla de etnias locales y extranjeras.
Somos el país número uno en exportación de aguacate, somos el sexto lugar en turismo a nivel mundial, líderes en el mercado de autopartes, de los mayores exportadores de cerveza en el mundo (actividad que de acuerdo al INEGI constituye el 1% del PIB) y en la generación de empleo, en cinco años estamos cerca de lograr cuatro millones registrados ante el IMSS.
Los datos anteriores, nuestro carácter y ecuanimidad, así como una buena dosis de la actitud de ir hacia adelante que está demostrando #MiSelecciónMx, sin importar la magnitud del reto, deben ser un buen conjunto de razones para tomar en cuenta frente al escenario inmediato de las #Elecciones2018.
Las preguntas son: ¿Queremos ir hacia adelante o hacia atrás? ¿Queremos un país abierto al mundo o aislado? ¿Queremos un México de logros nunca antes vistos o el de los 70’s?
El mundo, su dinámica, la tecnología y la riqueza que produce el intercambio cultural y comercial, avanzarán con o sin nosotros.
Por eso, en esta columna hago un llamado a analizar con detenimiento el modelo del país que queremos.
La próxima vez que nos encontremos en este espacio ya tendremos Presidente de la República electo, además de cargos locales y federales.
Ante esto, coincido en que el enojo y la ira no deben cancelar el futuro de las generaciones de mexicanos que desean salir adelante y vivir en libertad.
Tomemos el gran ejemplo de liderazgo y actitud que nos está dando nuestra selección y como el “Chicharito”: ¡Imaginémonos cosas chingonas!
Yo ya decidí y ¡quiero un México chingón!
Votemos viendo hacia delante, hacia el mundo.