El elegido inmaculado

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Comienzo hoy con una pregunta: ¿por qué le teme México al destape de José Antonio Meade? Es aspirante (único) a la candidatura por la Presidencia de la República por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), así como usted ha podido informarse en los noticieros a nivel nacional.
El miedo a Meade, aunque parezca juego de palabras, es una realidad para todos los mexicanos, este miedo se nos da porque todavía no conocemos el verdadero significado de la palabra República y mucho menos, entendemos lo que es la Democracia. Son ambos términos, las palabras más violadas, más corruptas, más ensuciadas de todas en el mundo.
Todavía tenemos en nuestra memoria genética la ideología del imperio, del reinado, de la anarquía heredada de padres a hijos, por eso nos asusta cuando vemos el espaldarazo, el amiguismo con el que se da la pre candidatura de Meade Kuribreña.
Nuestra imaginación no da para más. Sabemos de inmediato que él será el Presidente, lo hemos dado por sentado porque a los ciudadanos se nos hace más fácil dejar que los otros tomen las decisiones y las riendas de nuestro país. Así, tenemos las manos lavadas en caso de que las cosas salgan más y decimos: “yo ni voté por él”. “De todos modos va a ganar el del PRI”, “No importa quien gane, todos son lo mismo”.
No se trata de si todos son corruptos o ladrones, sino de que nosotros estamos muy cómodos dejando en manos de otros la dirección de nuestro país, de nuestras vidas, todo cuanto nos concierne como bien común, no nos importa nuestro prójimo.
Votar ni siquiera es un acto que debamos realizar, como egoístamente se hace, para tener nuestros beneficios personales, por conservar un trabajo en la burocracia, porque así nos conviene en el ámbito económico o hasta en lo personal.
Votar debe hacerse desde dentro de la conciencia, de la ética, pues hay que ejercer nuestro derecho siempre pensando en el bien común, en el bienestar de los otros, de aquellos que necesitan que este país progrese, avance y sea más justo, donde el desempleo sea cada vez menor y todos puedan tener una condición de vida más justa, más digna.
Votar es un acto de civismo, que debe demostrar nuestro nacionalismo, ¿por quién votar? Ese, querido lector, es su problema, su decisión, su derecho. Haga usted con sus derechos lo que la libertad en México le permite, pero por favor, vote.

GORDITOS Y BONITOS
Falleció ayer Ana Graciela Crisanty Villarino, una icónica mujer tricolor. Veamos qué rumbo toma el partido aquí en Campeche.
También se fue una compañera muy querida para todos, Paty Acuña Salavarria, mi respeto, admiración y cariño hasta el cielo para ella y esta columna en su honor. A los demás que quedamos aquí en la tierra, no nos olvidemos de sus días de reinado, de sus horas de faena en el trabajo periodístico; siempre bien arregladita, bella y trabajadora sin descanso; valiente y entregada a esta labor que no es la mejor pagada, pero la que mejor se vive.
A Paty, hasta siempre