Día de la amistad

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Ayer se festejó un día más del amor y la amistad, sin duda habrán recibido mensajes, felicitaciones, abrazos, tal vez uno que otro regalo, mensajes de personas que nunca los saludan.
Esto es así, son días en los que nos salen los buenos deseos y mostramos una actitud diferente para con los demás, actitud que deberíamos tener cada día. Quizá eso lo convierta en especial, pues no todos los días las personas son así de amables y de bondadosas o por lo menos tolerantes.
Existen personas que nunca te saludan, nunca te escriben, pero que de pronto ese día deciden enviar al menos un mensaje, y no podemos negar que se siente bien, excelente.
Y bueno el día de ayer para mí no podía ser diferente al de los demás, y de verdad agradezco mucho a la vida que año con año he podido ir sumando conocidos, amistades. Personas de todo tipo, de diferentes formas de pensar que se convierten en experiencias de vida, buenas o malas pero que al final visto desde una óptica positiva todos me han dejado una enseñanza.
Una de mis entregas en este espació versó sobre los amigos “La otra familia”, esas personas que de pronto se vuelven tus compañeros, amigos, una familia adoptiva que te hace la vida llevadera.
Por supuesto que también tengo que agradecer a mi compañera de vida quien es sin duda es mi mejor amiga, compañera, cómplice, confidente, novia, mi complemento de vida a quien le agradezco mucho su paciencia y su tiempo, su alegría y su enojo, sus sonrisas y sus guiños, le agradezco que día a día me permita estar a su lado siendo simplemente yo.
Siendo tan diferentes somos tan compatibles, siendo tan opuestos nos complementamos y de eso creo se trata la vida, de ir encontrando en este camino a esos seres maravillosos que no son solamente un complemento de vida, se convierten en uno mismo.
Gracias a todas aquellas personas que tocan nuestras vidas a lo largo del camino, muchas o pocas a todas ellas debemos de valorarlas y de ser posible decirles o demostrarles cuanto nos interesan, porque ese valor de la amistad es tan grande que demos de festejarlo a cada momento y no desaprovechar un solo minuto, por muy ocupados que estemos, nunca es tarde ni nunca es temprano para saludar, para brindar un abrazo o una sonrisa.
Por supuesto que para mí y seguramente para muchos que me hacen el favor de leerme hay todavía unos excelentes, formidables y maravillosos seres que alegran más nuestra existencia y que para ellos no existen los 14 de febrero, ni la navidad, ni el año nuevo, para demostrarte cuanto te quieren, cuanto les importas y cuanto significan para ti, me refiero a esos grandes compañeros incondicionales que son nuestras mascotas. Qué sin ser de la misma raza, o especie, siempre están ahí cuando los necesitamos, a veces olvidados, pero ellos nunca nos olvidan, ni nunca dejan de sentir un gran cariño por nosotros, gracias a mis perros que no solo son parte de mi familia sino que son mi ejemplo a seguir en lealtad e incondicionalidad. Gracias a la vida por dejarme ser parte de ella.