Curas pederastas, por fin lo reconoce la Diócesis local

56
Martin Acosta Al tiempo
Martin Acosta

Al Tiempo
Martín Acosta Pacheco

La semana pasada el vocero de la Diócesis de Campeche, Gerardo Casillas González por fin lo reconoció y reveló que, al menos, tres curas están bajo investigación por presuntos casos de pederastia, y asegura que ya están suspendidos de sus actividades en lo que las autoridades judiciales determinan su culpabilidad o inocencia, pero llama la atención que, al fin, luego de constantes negativas de la jerarquía católica, finalmente lo aceptan.
¿Se les agotaron los argumentos?, ¿lo hacen obligados ante el reconocimiento y advertencia de la máxima autoridad católica del mundo, el Papa Francisco?
Un tema espinoso sin duda, dada la fe que mueve el catolicismo y que llega hasta el fanatismo que los obliga a no reconocer las depravaciones sexuales de quienes juraron, pero traicionaron la Palabra y la doctrina Cristiana. Hoy se sabe de tres casos, pero hay otros más, sacerdotes que en vez de recibir castigo sólo fueron enviados al famoso “reformatorio” y regresan para seguir en las actividades hasta con cargos.
Paradójicamente, el vocero de la Diócesis, quien dio la nota, fue señalado por un medio de comunicación regional que lo acusó de, presuntamente, mantener relaciones extramaritales con feligreses de la anterior parroquia en la que se laboró fuera del Estado. El portavoz diocesano es parte de un grupo de curas que llegaron a Campeche apoyados y financiados por el ahora obispo de Cuernavaca.
Uno de estos presbíteros a los que el ex obispo de Campeche le brindó toda clase de privilegios, está involucrado en dos casos de pederastia, uno de los cuales tomó conocimiento una fundación local, que brindó ayuda psicológica a un jovencito acólito que fue una de las dos víctimas, dado que por el abuso, el menor cayó en un cuadro grave de depresión.
Según información, este individuo está de vuelta en Campeche y se le asignó una parroquia en Ciudad del Carmen. A estos casos se suman las denuncias públicas que un medio informativo local ha realizado contra dos curas campechanos y que han generado reacciones de la grey católica en contra de ese periódico, muchas de ellas encabezadas por el propio Obispo de Campeche.
Hoy, el que el vocero de la Diócesis haya reconocido que hay tres casos, parece darle la razón a quienes efectuaron las acusaciones y ojalá en caso de resultar culpables, se proceda en contra de estos malos sacerdotes y se haga justicia para que sirva de escarmiento, no sólo a los presbíteros, sino a la ciudadanía en general sobre las consecuencias de vulnerar los derechos de los menores de edad.
Insisto, es un tema espinoso y lleno de aristas, pero que ahora más que nunca es necesario tomarlo con toda la seriedad para evitar que el abuso a menores por sacerdotes que se aprovechan de la fe, deja ya de ser un tema tabú, pues la sotana no es sinónimo de impunidad y muchos menos patente de corso para violentar las leyes y los derecho de los menores. Al tiempo.