Crónica de una alianza fallida

92

El pasado fin de semana, de acuerdo a los tiempos establecidos por la ley, concluyó el plazo para que las distintas fuerzas partidistas de la entidad presentaran ante el Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Campeche (IEEC), las solicitudes de convenio de coalición local para las elecciones de este año. Todos los partidos con registro respondieron tal y como se esperaba. Se agarraron de las manos, y sus dirigentes, muy contentos, cumplieron con la decisión concertada.
Todos como en familia, con excepción del PRD donde las cosas no andan nada bien, acudieron al “punto de reunión” para manifestar sus coincidencias. Treparon al escenario los líderes estatales del PRI, PVEM, Nueva Alianza, PAN, MC, y los representantes de Morena, PT y PES, prometiéndose fidelidad tanto en la prosperidad como en la adversidad, en el afán de lograr el registro oficial de coalición para saltar al ruedo por los cargos de elección estatales e iniciar la repartición del pastel.
En el último día marcado por la ley (sábado pasado), Ernesto Castillo Rosado, hasta hoy líder estatal del PRI; y Alvar Ortiz Azar y Mario Tun Santoyo, dirigentes del Verde Ecologista y de Nueva Alianza, se alinearon por la derecha y, como un solo hombre, concurrieron al recinto electoral para entregar la solicitud de convenio de coalición “Campeche Para Todos”, con toque y certidumbre electoral.
En tanto, los representantes de Morena-PT-PES presentaron ante la autoridad electoral un rompecabezas de solicitud de convenio de coalición, bajo el argumento de que no en todos los municipios y distritos se haría efectiva esta unión, muy distante a la coalición nacional “Juntos Haremos Historia” que abanderan estos tres partidos con el sello Andrés Manuel López Obrador.
Antes de las doce campanadas, quemando llantas y con una zapatilla en mano, llegó al IEEC la lideresa del PAN, Yolanda Valladares Valle, acompañada del líder estatal de Movimiento Ciudadano, Pedro Estrada Córdova, con el huarache de Yuawi como salvoconducto, para hacer lo propio, sin el “contra-peso” del dirigente del PRD campechano, Víctor Améndola Avilés, quien por default desapareció de escena, luego de que sus consejeros le rechazaran ir unidos con los panistas mediante el vínculo matrimonial, en busca del elixir de la eterna juventud.
Y es que la coalición PAN-PRD-MC que se pretendía conformar, “reventó” por cuestiones de índole político que han distanciado a los azules con los amarillos. Ese odio y rencor que por años se ha gestado en contra de los panistas, fue determinante para que el máximo órgano de dirección partidista del PRD, en un 99 por ciento, rechazara la alianza.
Empero, surgieron algunas lecturas políticas en torno a la ruptura en ese intento de coalición entre el PAN y PRD en el estado. Por principio de cuentas, Améndola Avilés llevaba “reteadelantadas” las negociaciones con “La Jefa Yola” para unirse y apoyar el proyecto presidencial que encabeza “El joven dictador”, con quien el dirigente perredista campechano “se tomó la foto” en su reciente visita promocional por esta ciudad.
Antes de este desenlace, todo apuntaba que panistas y perredistas estatales bailarían “La Guaranducha campechana” al son de tres por ocho, aunque un velo de indecisión cubrió esas negociaciones vampiresas desde el inicio, sobre todo durante la visita de Ricardo Anaya Cortés a Campeche, la semana pasada, quien no negó pero tampoco confirmó dicha alianza, al ser interrogado por los periodistas sobre la posibilidad de que se juntara el agua con el aceite en ese acometido.
Anaya titubeó ante la insistencia de los comunicadores sobre el futuro de esa unión. Solo se limitó a decir que existían pláticas de su partido con los dirigentes estatales del PRD, pero que la decisión final se daría en base a las realidades que prevalecían aquí, como en cada una de las entidades del país. ¿Y cual es la realidad PAN-PRD en Campeche? La respuesta ya se tuvo.
La determinación del PRD campechano, pero también las dudas que desde el principio se dejaron sentir del lado del PAN ante una posible coalición de estos dos partidos, más el MC, dejan mal parado a alguien, al menos en su dizque liderazgo estatal. Y ese alguien no es otro que Víctor Améndola Avilés, que en vivo y a todo color “midió el agua a los camotes”.
Améndola ya sabe cómo masca la iguana y que penetración tiene su mando en las filas solaztequistas: un dirigente de pacotilla que ni a su Consejo Estatal puede controlar y que, por supuesto, le dio el primer aviso de lo que le obsequiará en esta etapa de alteración hormonal por concepto de candidaturas y por la permanencia del registro del PRD en el estado. Solos van directo al desfiladero.
Por su parte, Yolanda Valladares Valle que, a decir verdad, mostraba indiferencia cuando se le tocaba el tema, confirmó que en Campeche sus chicharrones siguen tronando. El PAN irá en coalición con Movimiento Ciudadano de corbata, por lo que su mandamás sólo le siguió el juego al dirigente perredista para evitar desfases y mal entendidos, ratificando que la voluntad del señor, desde las alturas, se respeta. Nunca se discute.