Como la mujer del César

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Se avizoran tiempos políticos de mucho octanaje. Tiempos de diálogo, concertaciones y acuerdos sustanciales. El tema central es y será siempre la felicidad de las familias, en particular de las que menos tienen, que aspiran legítima y constitucionalmente a saltar las barreras que dividen la pobreza del bienestar.
La discusión del presupuesto federal y por supuesto el estatal para el próximo año se antoja estratégico para seguir avanzando en los programas sociales y de infraestructura en diversos rubros, y aquí sí se necesita más que voluntad para instrumentar una propuesta que beneficie a Campeche, más allá de ideologías políticas y sentimentalismo de un pasado electoral que ya quedó atrás.
Como responsable de la conducción de la entidad, Alejandro Moreno Cárdenas se reunió hace días con los legisladores federales electos de mayoría relativa que asumirán funciones el próximo mes, por primera vez y como antecedente histórico para el devenir político de la entidad, todos ellos pertenecientes al partido Morena, en acatamiento a la decisión que tomara la mayor parte de los ciudadanos del estado.
Fue un encuentro sui géneris en donde Moreno Cárdenas tomó el papel que le corresponde. Y los legisladores de AMLO, el suyo. Algo que pocos mortales hubiesen podido imaginar. Pero los tiempos son otros y la democracia no tiene dolientes ni parientes. Por ello, como gobernador, Alejandro tiene qué abanderar las exigencias de los campechanos y trabajar como lo ha venido haciendo, sin colores ni sabores partidistas. Al frente de los legisladores de Morena sobresale una figura: Anibal Ostoa Ortega, que junto con Margarita Sánchez García irá como senador de mayoría con la voz de Campeche y de los campechanos, que se sumarán a dos políticos en cuyas venas corre sangre priista. Asimismo, Carlos Martínez Aké e Irasema Buenfil Díaz, como diputados federales.
Todos tienen por obviedad que alzar la voz en las altas negociaciones parlamentarias, a la par con los priistas Rocío Abreu Artiñano (primera minoría en el Senado) y Pablo Angulo Briceño (diputado federal plurinominal), con el objetivo de defender propósitos y concretar los recursos necesarios para darle a Campeche un presupuesto justo.
¿Qué se espera de Anibal Ostoa como senador y como líder de los legisladores federales de Morena en el estado de Campeche? Ante todo, la experiencia política de quien al lado de Layda Sansores mantuvo por años la resistencia civil, luego de las elecciones de 1997, será factor determinante para convertir la piedra en pan. Ostoa Ortega, en la reunión que sostuvo con el mandatario estatal mostró una postura de apertura y de concertación, importantes en la definición del presupuesto federal, tendiente a no detener la marcha del estado. Y eso habla bien de las condiciones políticas para realizar un trabajo de coordinación con el Ejecutivo estatal, anteponiendo ante todo el interés superior de los campechanos.
Moreno Cárdenas no es novato en tejemanejes políticos. Es un político consumado que entiende a la perfección los principios elementales de la democracia. Su partido no ganó la elección federal el 1 de julio pasado, en cierto, pero al margen de insinuaciones volátiles ha mostrado su plena disposición de trabajar coordinadamente con el gobierno que encabezará el tabasqueño, el mismo que pretende hacer historia en los próximos seis años.
Por esta razón, los legisladores federales morenos tendrán que ser como la mujer del César: demostrar sin arrogancias ni falsas posturas, que hacen eco al llamado del futuro Presidente de México de trabajar unidos por el bien de las familias campechanas. Vale.