Como cuando la ley estorba

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Quisiera sumarme al júbilo y exclamar que ¡Al fin un alcalde suspendió a Manuel Bonilla! Pero no. Como lo veo (desde la narrativa del juego del poder político por supuesto) el presidente municipal de Campeche cometió otro error técnico al entregarle una carta de víctima al líder sindical de los trabajadores del Ayuntamiento. Le dio una espada al gorila. Como candidato vendió esperanza, como alcalde debe vender resultados, y no es lo mismo entonces ser candidato que alcalde. Sus palabras, sus hechos se ven, se escuchan y sienten diferentes ya con la investidura de Presidente Municipal, el que debe gobernar para todos los ciudadanos. A doce días, la casa amarilla de la calle ocho tiene dos casos de victimización, el alcalde y el líder sindical.
Creo que nadie puede aplaudir las salvajadas que ha cometido el líder sindical, pero aún así él tiene derechos laborales, derechos que el alcalde de Campeche violó al realizarle una sentencia sumaria a través de un simple oficio mal fundamentado. ¿A quién suspendió, al líder sindical o al trabajador? El presidente municipal no tiene facultades para suspender al líder sindical, por lo que podemos suponer que lo que quiso hacer el alcalde es abrir un procedimiento administrativo contra Bonilla pero tampoco procederá porque la ley que aplicó fue eliminada desde el 2016. Es una pifia del equipo que asesora al alcalde. Platiqué con un especialista en materia laboral me dijo que todo trabajador que se sujeta a un procedimiento administrativo tiene derecho de audiencia y luego determinar si es suspendido o no. El presidente municipal de Campeche no respetó este derecho, y esta acción afecta al trabajador, cualquiera que sea. Con el despido injustificado al líder sindical el alcalde de Campeche en otro error técnico le cedió a Bonilla el estandarte de víctima y defensor de la amenaza de un alcalde que los derechos de los trabajadores le estorba. Si alguien con más inteligencia asesora a Manuel Bonilla este caso puede ser transcendente.
Por su parte, el alcalde de Campeche articula el discurso de victimización ante la opinión pública como una estrategia política. Esparce, principalmente en redes sociales, el discurso de que hay un “enemigo externo” que lo quiere anular y por ese enemigo no podrá dar los resultados que prometió. Muchos son los efectos que hacen de la victimización una estrategia efectiva, uno de ellos es que las personas somos más proclives a solidarizarnos con el que pensamos es el más débil. La política es de emociones, nos guste o no. El antídoto para la victimización es una alta dosis de realidad, y la realidad es una espada de doble filo.
Es la primera semana negra de una larga batalla de resistencia, de alta presión, el alcalde de Campeche solo quiso negociar con políticos yucatecos, pero tarde o temprano tendrá que sacrificar un alfil para mantener los pocos recursos económicos y políticos que hay en el Ayuntamiento de Campeche
¿Qué sacrificará?
La súplica. La acusación de traidores que hizo Manuel Zavala a sus compañeros diputados llegó a la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena, por esta tremenda falta puede ser expulsado del partido. Pidió a apoyo a Katia Meave para frenar el trámite. El senador Aníbal Ostoa ni las manos meterá.
El encuentro. Mañana viene el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, estará en Campeche y Carmen, se reunirá con gobernadores para tratar el tema del Tren Maya. Además de un mitin con sus militantes como parte de la gira del agradecimiento. Alejandro Moreno reiteró que la palabra del presidente electo vale, Pemex viene a Carmen. Lanzadas las cartas no leemos la próxima semana.