¿Cómo anda de “dieta”?

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Es interesante saber de personas que a diario se parten la mandarina por crear las condiciones para un México mejor, defendiendo a ultranza “los intereses que representan” y que, rara vez, son los de quienes los llevaron a donde ahora están.
Le hablaré ahora de los ingresos que perciben nuestros senadores y diputados, integrantes del glorioso Congreso de la Unión.
Senadores y Senadoras, reciben, pagado íntegramente con nuestros impuestos, lo siguiente:
Un paquetito de seguros, para “coadyuvar a la estabilidad económica y a la seguridad y el bienestar de las y de los servidores públicos”, reza el Manual de Percepciones y son los seguros de: vida institucional (40 meses de dieta bruta); gastos médicos mayores (por 1,500 UMA mensuales); y por separación individualizado (beneficio colateral del seguro de vida institucional y se constituye con aportaciones voluntarias del 10% de la dieta por parte de las y los Senadores, más un tanto igual del Órgano Legislativo incluyendo el ISR); reciben, además, una gratificación de fin de año, de 40 días de la dieta bruta.
Dieta es la remuneración (118,300 pesos mensuales, incluyendo la compensación garantizada), que perciben las y los legisladores por la representación política que ostentan; es irrenunciable y no constituye una contraprestación por un trabajo personal subordinado; sobre la dieta se determinan y cubren las cuotas y aportaciones de seguridad social, y es objeto del ISR en los términos de la propia Ley.
Para millones de mexicanos “dieta” es, el sacrificio alimentario al que deben de sujetarse, por razón de lo limitado de su ingreso, el que, para muchos, no alcanzan ni para cubrir las necesidades básicas.
Reciben además “apoyos para traslado, asistencia legislativa y atención ciudadana (el Manual de Percepciones, no los especifica)”; más los beneficios de la seguridad social ISSSTE, FOVISSSTE y SAR.
Para nuestro consuelo, por si empezaba usted ya a preocuparse: “Las percepciones de las y los senadores y de las y los servidores públicos, conforme lo establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, no podrán ser mayores a la del Presidente de la República”.
Por lo que refiere a nuestros muy adorados, aplaudidos y a veces abucheados Diputados y Diputadas, reciben, pagado íntegramente con nuestros impuestos, lo siguiente: una dieta neta mensual de $74,672.32; asistencia legislativa, $ $45,786.00; atención ciudadana, $28,772.00.
Además, seguro de gastos médicos mayores de hasta 1,500 salarios mínimos; 40 días de dieta bruta de gratificación de fin de año; fondo de ahorro de hasta 12% de la dieta bruta mensual; seguro de vida grupo (la suma asegurada no es expresada en el Manual de Percepciones); más gastos funerarios de hasta un mes de dieta neta.