Bomba de tiempo

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SIN AZÚCAR

Jorge Chi Segovia

La alquimia impuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador en el tema educativo nacional, al juntar en un mismo propósito los intereses sindicales y políticos del SNTE, la CNTE y la agrupación que comanda Elba Esther Gordillo Morales, representa una verdadera bomba de tiempo que, llegado el momento, va a explotar llevándose lo más importante que se tiene para salir adelante, como es la responsabilidad del Estado mexicano de ofrecer una educación pública de calidad, laica y gratuita.

La “contrarreforma” educativa de López Obrador, una serie de ocurrencias más que adecuaciones a las estrategias relacionadas con el fortalecimiento y mejora de la enseñanza y reivindicación de la labor docente, es parte de un plan perverso encaminado a dejar en verdadero estado de indefensión el derecho que tienen niños y jóvenes de recibir una instrucción apartada de ideologías transformadoras y moralistas, que con seguridad van a tener no sólo una, sino dos, tres y hasta cuatro caídas.

La Reforma Educativa de 2013, anulada por decisión del señor, dio paso a una nueva legislación en materia laboral, así como de planes y contenidos educativos, pero sobre todo de prerrogativas que el gobierno federal ahora otorga a los maestros, ni más ni menos con el único propósito de replantear la incorporación de los tiempos inquisitorios, en los que seguramente miles de profesores de la vieja guardia, aun en activo, no quisieran regresar.

Es evidente que la “reforma educativa” de AMLO va más allá de una simple recomposición de los instrumentos educativos, pues si bien es cierto que revivió a sus “aliados” de la CNTE que hoy se curan en salud, ha brindado todas las facilidades a Gordillo Morales de regresar por sus feudos que operaba desde Venezuela 44 CDMX, pero también para formar su segundo partido político, a través de sus Redes Sociales Progresistas (RSP).

Muchos maestros identificados con la CNTE se encuentran a la expectativa del avance de las RSP de Elba Esther, si se toma en cuenta la confesión (amenaza) hecha por la maestra de apurar su retorno al liderazgo sindical que tuvo en el SNTE, aunque para ello tendría que esperar hasta 2024 cuando se convoque a un Congreso estatutario.

Para los maestros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, ésa, es otra historia.

Por sobre todas las cosas, el magisterio nacional se pregunta, ¿qué estatus laboral ostenta la señora actualmente, pues para ser sujeta de sus derechos sindicales y reconocida como docentetiene que ostentar nombramiento y lugar de adscripción, lo que se desconoce? ¿Acaso “comisionada” a la usanza tradicionalista?

En muchas entidades federativas como Campeche, el SNTE se encuentra firme, salvo Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán y en parte la Ciudad de México, donde prevalece la presencia de la CNTE.

Mezclar el agua con el aceite es la fórmula que se pretende utilizar para desbaratar todo vestigio sindical dentro del magisterio e imponer uno a modo, en el mismo sentido de los aires de la “cuarta transformación”.

Y es que existen indicios claros de desaparecer el SNTE, como también la CTM, el STPRM, la CNC, la FSTSE y otras organizaciones gremiales identificadas con el viejo régimen. La diferencia es que en el renglón educativo se corre el riesgo de que la sangre llegue al río por la polarización que comienzan a demostrar las dos organizaciones catapultadas tras bambalinas por Andrés Manuel López Obrador, como si el magisterio y la clase política nacional no se diera cuenta. ¿Casualidad?

Por lo pronto, los dirigentes de la CNTE, que en varias ocasiones se han tomado una tacita de café con AMLO, tras las protestas por incumplimiento de sus peticiones, no bajan la guardia y se han opuesto en todo momento a la injerencia de Elba Esther en asuntos políticos sindicales, pero sobre todo por las “facilidades” que ha recibido del tabasqueño, dizque en pago por haberse unido ella, sus familiares y las RSP a la “bola” insurrecta que barrio en la elección presidencial del año pasado.

La cosa va en serio, tanto así que el pasado sábado en Oaxaca, durante la décima asamblea estatal de las 20 que requieren por ley las RSP para convertirse en partido político, hubo enfrentamientos con integrantes de la Sección 22 del SNTE en manos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes manifestaron su repudio en contra de la líder moral de esa agrupación.

Lo delicado de este “choque de trenes” es que del mismo modo se corre el riesgo de sepultar el avance obtenido en materia educativa, amén de los recortes presupuestales que se han dado en este renglón que comienzan a impactar de manera negativa, equidistantes a lo que se experimenta en otros países de izquierda donde los rubros educativo y de salud son los que reciben los mayores presupuestos. Cuba, un ejemplo claro. ¿Quién ganaría de no prevalecer la mesura y el interés superior de la educación en México?