SIGNOS DE REALIDAD

JOSE G. HUCHIM H.

Beh, el camino, es el medio por el cual los mayas se trasladaban de un lugar a otro. El camino puede ser una vereda angosta llamada du’du’l beh, como la vereda para ir a la milpa. Puede ser también el nohbeh, es decir el camino principal para llegar al pueblo antes de la existencia de las carreteras.

O asimismo el sacbeh, camino principal para comunicar a dos poblados o ciudades importantes. El Gran Sacbeh se le llama a la Vía Láctea que, según la cultura maya, conecta el lugar en donde residen los dioses con la tierra.

En el área maya existe un sistema de sacbe’oob, caminos prehispánicos hechos de piedras y terraplén y que comunican a ciudades, y cabe’oob, vías interiores que entrelazan a grupos de edificios dentro de una gran ciudad. Algunos sitios mayas sobresalieron por concentrar un poder político y económico muy fuerte y ejercieron una hegemonía que se materializó en la construcción de caminos principales o un complejo de caminos o sacbe’oob.

Estos caminos pueden comunicar asentamientos principales situados en sus extremos y atravesar por sitios menores que, durante su expansión y desarrollo, se incorporaron a entidades económico-sociales.

El sistema constructivo de los sacbe’oob es muy similar al de las plataformas o nivelaciones prehispánicas, cuya extensión se prolongaba en el terreno hasta alcanzar la longitud deseada y sobre ella desplantaban edificios de materiales perecederos o conjuntos de palacios.

Sus costados están limitados por muros de contención y rellenados con núcleo de grandes piedras y piedras menores y aplanados de gruesas capas de estuco en la superficie. Su altura promedio es de un metro, aunque pueden alcanzar más en algunos sectores.

Los caminos principales en la Península comunican a Cobá, en Quintana Roo, con Yaxuná, al suroeste de Chichén Itzá, con una longitud total de 100 kilómetros de extensión por 10 metros de ancho.

En el centro del estado se encuentra el sacbeh Aké-Izamal de 32 kilómetros de largo por 12 metros ancho. Hacia el centro noroeste está el sacbeh de Ucí a Cansahcab, que mide 18 kilómetros de largo y el de Uxmal-Kabah, también de 18 kilómetros de largo.

Estas magníficas obras viales, los sacbeóob, son los antecesores de las carreteras y autopistas y cuya magnitud y construcción se mitificó para conservar en la memoria histórica estas grandes obras, como una cuya construcción se atribuye al enano de Uxmal, que la mandó hacer para acudir a la gran ciudad y someterse a las pruebas que ordenó el rey y que le llevarían a ser el nuevo gobernante de Uxmal.