Bardas de la violencia y la emigración azul

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El domingo 25, en las redes sociales: en Facebook para precisar, mi amigo el líder de opinión y reconocido periodista, Tomás Zapata Bosch, comentó lo siguiente en relación a la aparición de una serie de bardas pintadas con graffiti en apoyo a un candidato del partido Acción Nacional que busca la presidencia municipal de Campeche, pero cuyo contenido es una clara incitación a la violencia: “¿APOLOGIA DE LA VIOLENCIA? Me envían hoy estas fotos de algunas bardas que fueron pintadas, al parecer el día de ayer por diversos rumbos de la Ciudad de Campeche, que bien pudieran violar varias Leyes Electorales, Penales y reglamentos municipales y la pregunta aquí es: ¿Quien las mando a pintar? ¿de veras la soberbia llega a tal grado? porque de cualquier forma que se quiera ver, no abona nada a un proceso democrático de paz y tranquilidad…” Un servidor de ustedes se sumó de inmediato en apoyo a lo expresado por Tomás Zapata y compartí su publicación señalando: “Comparto tu punto de vista, amigo Tomas Zapata Bosch y reprocho este tipo de anti campañas”.
Acto seguido publiqué en mi muro mi punto de vista más amplio sobre el tema: “Todo candidato, o su gente, que promueva la violencia en sus campañas es porque carece de valores éticos y morales. La intolerancia y el ataque con mensajes subliminales que invitan al crimen o a la agresión, ya sea contra animales o personas, ofende la naturaleza pacífica de los campechanos y de toda persona de bien que habita en el estado #DigamosNoALasCampañasViolentas”.
Ni que decir que la postura inicial de Zapata Bosch sobre el tema en cuestión originó opiniones de todo tipo, desde quienes a su modo de ver justificaban la violenta propaganda política, hasta quienes “acusaban” guerra sucia contra el candidato aludido en las bardas, entre otras lindezas, pero también hubo opiniones más centradas y con mayor análisis de parte de ciudadanos que mostraron su rechazo a todo tipo de mensaje que incite a la agresión o a la violencia en cualquiera de sus formas. Al tema también se subió el candidato a la alcaldía de Campeche del partido de la Revolución Democrática, Alexandro Brown Gantús, que recién dejó su color azul por señalar imposiciones de su ex dirigente Yolanda Valladares en la selección de candidaturas a cargos de elección de esta próxima contienda 2018, quien precisó al respecto, también en el muro de mi dilecto amigo Tomás Zapata Bosch: “Todo tipo de expresión que muestre y promueva la violencia es inaceptable. Lejos de una burla infantil, este tipo de imágenes promueve la violencia y el maltrato animal. No existe razón para promover la imagen propia a través de un acto inhumano”.
Y yo, reitero: La violencia siempre traerá más violencia y eso no es bueno en ninguna actividad humana y, mucho menos, en lo que debería ser la más noble de las actividades sociales: la política, cuyo fin es la de servir a los demás y no “prender hogueras” ni fomentar la liberación de “tigres rabiosos” que en nada abonan al desarrollo de nuestro país y de nuestro querido Campeche. Que no se inquieten quienes sienten que “gallo que alcanza, gana”.

LA EMIGRACIÓN AZUL…
Francisco Portela Chaparro, primer presidente del Comité Municipal en Campeche que tuvo el Partido Acción Nacional, tuvo las agallas de denunciar públicamente el clima de inconformidad que priva en muchos albiazules campechanos, por lo que considera malas decisiones e imposiciones de la llamada “Jefa Yola” (¿Jefa? es una banda o un partido), para designar candidaturas a cargos de elección popular para el proceso en puerta del 1 de julio de 2018, designaciones que afirmó Portela Chaparro, Valladares dejó en manos del candidato a la presidencia municipal de Campeche, Elíseo Fernández. Al paso que va Acción Nacional, fomentando la división de su militancia, seguro que en próximas elecciones le “sobrarán dedos de las manos” a sus dirigentes para contar a sus adeptos. Por lo pronto, Francisco Portela Chaparro le dice adiós al partido de sus amores y con él dejan el PAN un grupo importante de personas que creían en dicha organización, fundada por Manuel Gómez Morín y Efraín González Luna en 1939, quienes de revivir hoy volverían al descanso eterno al ver “la caricatura” en que han convertido a esta otrora fuerte y respetada institución política sus actuales “liderazgos”, cuya debacle inició Ricardo Anaya a nivel nacional y Yolanda Valladares a nivel local. No resta más que decir: que con su PAN se lo coman.