Alejandro se fue. Carlos Miguel Aysa es el gobernador, él tenía que ser el sucesor. Cuando me tocó por primera vez escuchar del licenciado Aysa, él era el Secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Jorge Carlos Hurtado y lo recuerdo bien porque se formaba en ese entonces la primera generación de la Policía Estatal, organismo que suplió la Coordinación General de Seguridad Pública, Vialidad y Transporte del Estado.

Ya entrados en la labor de reportero supe que la trayectoria de Carlos Miguel Aysa se suma una Diputación local y Procurador de Justicia, y finalmente Secretario General de Gobierno.

Antes fue candidato a la alcaldía de Palizada en la elección del 2015, tiempos difíciles para el licenciado, pero todo esto es experiencia que pesa y pesó, tanto que se sumó a una importante trayectoria como funcionario y político, después de la derrota por el municipio, Alejandro lo nombró el segundo hombre más importante al frente del gobierno, posición clave que le ha permitido extender habilidades para mantener la seguridad interna de Campeche y atender a todas las fuerzas políticas en la entidad; posición que lo acompañó para el día clave, como lo fue el jueves 13 de junio fecha cuando Alejandro pidió licencia al cargo de gobernador al Congreso del Estado.

De las pocas veces que he podido platicar con Aysa González, la última fue precisamente durante el desayuno del día de la Libertad de Expresión, Alejandro todavía era el gobernador, se despidió, reconoció el trabajo de Walter Olivera y de Aysa González, y adelantó, citó textual, “le irá bien en los próximos días”.

Finalizado el evento, al retirarse del Centro de Convenciones quedamos en la misma dirección, lo salude, le dije: “Secretario, buen día, gusto en saludarle”. El licenciado Aysa se detuvo y me saludó de mano y me dijo: “Luis, hay que trabajar por Campeche”.

De ahí llegamos hasta el jueves en el Congreso del Estado, no fue una sesión casual, había señales y personas inusuales que advertían de un cambio importante, ningún diputado quiso dar entrevistas, hubo un pacto de silencio.

Los diputados aprobaron la licencia definitiva de Alejandro. Y 40 minutos después el licenciado Aysa González rindió protesta como gobernador de Campeche. No hay discusión, Carlos Miguel Aysa González tenía que ser el sucesor.

Al día siguiente, el gobernador Carlos Miguel Aysa, apareció en la mañanera con el presidente Andrés Manuel López Obrador, lo que para mi fue el reconocimiento de la más alta esfera política de México.

A este gobierno le restan 28 meses, por supuesto que hay pendientes y cosas que urgen, recuerdo dos, el sistema de transporte público y el de salud. Carlos Miguel Aysa es el gobernador, ahora él toma las decisiones.

Para el nombramiento del secretario general de gobierno se pusieron varios nombres sobre la mesa, principalmente dos secretarios de estado se perfilaban.

Pero hubo recomendaciones importantes de actores políticos por lo que se descartaron a los punteros.

Luego de que Miguel Aysa rindiera protesta como gobernador, se valoró el nombramiento del joven más disciplinado en el gabinete, Pedro Armentía López, a sus 34 años de edad y con una trayectoria muy rápida en la administración pública, tiene el peso y tensión de la seguridad interna del estado.

Deberá aprender más rápido los pros y los contras del cargo antes que los

adversarios comiencen a creen que la juventud es sinónimo de inexperiencia. Lanzadas las cartas, nos leemos la próxima semana.