Atencion veterinaria

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Dicen que todo depende del cristal con el que se mira, y es que últimamente he visto muchas publicaciones de veterinarios que se quejan por atender a dueños de mascotas que son una “lata”, esos que acuden al veterinario cuando su mascota tiene mas de tres días de enfermo o con cuadros complicados debido a la negligencia del amo.
Hasta ahí estoy totalmente de acuerdo y muchas veces he hablado de ese tema en este espacio, pero también es cierto que existe el otro lado de la moneda, esos veterinarios a los que nunca encuentras en sus clínicas; a la hora que vayas no están, si los requieres en días festivos es muy difícil encontrarlos, es casi imposible que te contesten el teléfono; pero bueno, podrían decirme que son días especiales, ¿pero que hay cuando es un domingo normal? O ¿un día entre semana pero en horario después de las 8 de la noche?
Claro que tienen que descansar y tener horarios, estoy completamente de acuerdo con ello, pero hay emergencias médicas, esas no se pueden prever, hay muchos de ellos en la ciudad. Como todo hay sus honrosas excepciones.
Los profesionales de la salud en todos sus ámbitos de competencia deberán de considerar que no siempre se cumplen los tiempos de oficina y casos especiales o muy particulares.
Mucho se ha pugnado porque en el estado haya una mentalidad diferente y con una actitud de servicio. No hace mucho tuve que acompañar a una persona hasta la ciudad de Mérida para llevar a su mascota que presentó una emergencia y que aquí en la ciudad no hubo un solo veterinario que quisiera atenderlo tan solo porque eran las 9 de la noche, sin embargo cuando, hicimos un llamado a un veterinario de aquella ciudad nos dijo, a la hora que lleguen los atiendo.
La actitud es totalmente diferente, y ¡qué necesidad de tener que ir a otro estado para ser atendidos! no se cual sea la mentalidad de muchos, pero considero que deberían de ser más “humanos” y tomar en cuenta que se trata de verdaderos casos de emergencia, no dudo que muchas veces haya quienes lo consideran un caso de emergencia y tal vez no lo es y por eso estos médicos de animales tienen esa actitud.
No quiero juzgar a ninguno, porque conozco a casi todos, pero creo que deberían de tomar en cuenta que su profesión es así, y que al final de cuentas es una vida la que está de por medio, la salud de uno de estos miembros de la familia en verdad es delicada.
Cambiar la actitud de servicio puede ser la diferencia de que muchos de nosotros ya no acudamos a ellos, los locales, y tengamos que ir a otros estados a buscar lo que no nos ofrecen aquí. Atención.