A cerrar filas

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Los tiempos políticos y electorales se tienen encima. Aun cuando la mirada nacional y en los estados se centra por el momento en lo que su hace para concretar las candidaturas de quienes aspiran a la Presidencia de la República por las distintas fuerzas partidistas, en Campeche se comienza a mover el agua: la cuenta regresiva ya inició para quienes pretenden contender por las posiciones en el Congreso de la Unión y por los puestos de elección locales.
Los panistas y los perredistas campechanos todavía no se ponen de acuerdo si ir agarraditos de la mano en un frente o cada quien por su lado. En tanto, los del partido de Andrés Manuel López Obrador continúan nadando hasta de “muertito”, debido a que desde hace meses lanzaron un primer aviso de cómo podrían quedar las candidaturas para competir por las alcaldías y por las posiciones federales.
Y es que Morena en Campeche, bajo la sombra de López Obrador junto con su proyecto presidencial, se ha fijado dar una dura batalla electoral este año, dizque por aquello de las reivindicaciones, como en 1997 con los colores del PRD al lado de Layda Sansores Sanromán, que perdió la elección de Gobernador, aunque con los votos acumulados, el de la Revolución Democrática logró desplazar a otras fuerzas políticas colocándose debajo de los priistas.
En el actual proceso electoral, desbancar al PRI se antoja complicado para las huestes del tabasqueño, pero ubicarse el 1 de julio como la segunda fuerza política en el estado, es un objetivo que desde hace meses vienen puliendo, lo que ha puesto en alerta a quienes dirigen Acción Nacional en Campeche, que no tan fácilmente van a soltar amarres.
Morena, fíjese nada más, pretende ganar las posiciones Campeche de mayoría relativa de las Cámaras Alta y Baja del Congreso de la Unión, así como cuando menos el 50 por ciento de las alcaldías y diputaciones locales, que no debe ser motivo de risa, menos de indiferencia en los confines del PRI y el PAN estatales, aunque -en efecto- aspirar en muchos de los casos es equiparado con soñar, pero como se ven venir las cosas con el efecto Peje, no se debería echar en saco roto esta “alucinación” de los morenos.
Ayer, justamente, los priistas campechanos, al frente de su guía político y moral, llevaron a cabo la cuarta sesión extraordinaria de su Consejo Político Estatal, algo así como una plataforma de despegue de acciones tendientes a cerrar filas para el difícil compromiso que tienen este año, en donde no debe existir dobles discursos ni simulaciones. Eso sí, marchar en unidad, que es la única fórmula que puede garantizarles triunfos y seguir siendo la primera fuerza política en el estado.
Y es que ayer, Alejandro Moreno Cárdenas, al dirigirse a sus correligionarios en ese evento, dijo con justificada razón que todos los priistas, los de ayer y los de hoy, tienen la gran responsabilidad de construir una estructura sólida, un partido fuerte que contribuya a los triunfos electorales el 1 de julio del presente año.
Moreno Cárdenas no descubre el hilo negro en este asunto, pues es bien sabido que los tricolores, unidos, arrasan; divididos, se doblan, pero era necesario que en tan importante escenario partidista pusiese los puntos sobre las “íes” para que nadie les diga, para que nadie les mienta a quienes dicen ser hombres y mujeres de probada militancia tricolor.
Los verdaderos priistas tienen qué demostrar lo que tanto arengan en el discurso, lo que los mantiene en el partido casi centenario que forma parte de la historia y transformación de México a través de los años: lealtad, unidad y convicción; no ser convenencieros ni dos caras. No. El Revolucionario Institucional va a requerir, sin duda, de los priistas de arriba, como también de los priistas de abajo.
Alejandro Moreno, luego de que el CPE aprobara las alianzas partidistas para que el PRI enfrente el compromiso electoral 2018 visiblemente fortalecido, congruente con sus principios, centró a sus compañeros de partido, entre otras cuestiones, porque como guía moral y político en el estado, como todos los gobernadores de distintas extracciones partidistas, será responsable de los triunfos, pero también de las derrotas que se pudieran tener en esta justa ciudadana.
Por ello, subrayó con negritas que todos los priistas del estado tienen que asumir esa responsabilidad con madurez, sobre la base de un trabajo unido, porque la fuerza y la energía del PRI están consolidadas en un candidato ciudadano a la Presidencia de la República, al referirse a José Antonio Meade.
De ahí que el primer priista del estado les hiciera el llamado de trabajar unidos y reafirmar ese compromiso político con las causas de su partido, cuya primera prueba de lealtad y convicción se dará muy pronto, en no mucho tiempo, al iniciar la fase gruesa del proceso de selección de candidatas y candidatos a distintos puestos de elección popular.