Perdura la tradición de la “rama”

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Grupo de niños de Escárcega que participan en la “rama”.

Rosendo Balán/Rafael Can Santos

CALKINÍ/ESCÁRCEGA.- Una de las tradiciones navideñas que hasta nuestros tiempos aún perdura en esta región es la “rama”, en las que participan niños que con cánticos llevan mensajes del nacimiento de Jesucristo a cada uno de los hogares, para recibir a cambio el “aguinaldo” por adelantado para que éstos a su vez se lo dividan y hacer su posada, otros en cambio lo reúnen para hacer la novena al Niño Dios, en fechas posteriores.
Sin embargo, en comparación con otros años, cada vez son menos los niños que participan.
En estos primeros días de diciembre niños de las diferentes escuelas de de nivel preescolar y de primaria de toda la geografía municipal recorren los hogares llevando el mensaje del nacimiento de Jesús, acompañados de algún docente que son los que dan las indicaciones para cantar la “rama”; otros pequeños por su parte se reúnen por su cuenta.
De acuerdo con personas de la tercera edad, como la señora María Candelaria Uicab Pech, del barrio de Kilakán, conforme pasan los años esta actividad se ha transformado, pues del 1 al 12 de diciembre buscan de mil formas cómo llegar a los hogares llevando siempre el mensaje del nacimiento de Jesús y las personas adultas son las que proporcionan el “aguinaldo”.
Todavía se puede constatar que minutos antes de iniciar los recorridos, los niños se reúnen en grupos para participar, colocando adornos en las ramas y una vez entrada la noche salen a cantar, pero hay una persona encargado de dar órdenes y de guardar el dinero que se recauda durante el tiempo que tarde el recorrido.
Sin embargo, ahora son pocos los niños que salen en grupos para cantar la tradicional “rama” y con adornos diferentes.

ESCÁRCEGA
En contraste, en el municipio de Escárcega la tecnología y la modernidad son factores para que las tradiciones se vayan perdiendo, pues son pocos los grupos que salen a las calles a cantar la “rama” de casa en casa, a diferencia de otros años cuando en las escuelas las maestras organizaban a los grupos, recorrían comercios y viviendas.
Saturnina Escalante Ferrer, Beatriz Cañetas Cazán y Marcela Cahuich Arjona, indicaron que ellas son las que tienen que acompañar a sus hijos a cantar la “rama”, aunque con el cansancio, su voz ya no es como la de antes.
Esta tradición consiste que un grupo de niños y niñas pasen por los diferentes locales cantando con una rama adornada de esferas, globos, “cola” de gato y luces, dando a conocer que la Navidad se acerca, y al final reciben su “aguinaldo”.
Cabe señalar que esta actividad en pocos años más se habrá perdido, pues las nuevas generaciones prefieren pasar horas enteras jugando con el celular y al invitar a los niños a salir a cantar la “rama” no saben de qué se trata.