Negligencia contribuye a los robos

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Por segunda ocasión en lo que va de este año, Ofelia López Sandoval, comerciante de pollos, sufrió otro robo al interior de su local ubicado en el nuevo mercado municipal “Alonso Felipe de Andrade”, sin embargo, lo que ocasionó molestia entre los locatarios es que no hay seguridad y las cámaras de vigilancia en los pasillos del centro de abasto no funcionan, toda vez que el administrador no trabaje en los días inhábiles o festivos porque las apaga.
Cuestionada en su comercio, la encargada del local denominado “Mi Pollo”, explicó que alrededor de las 10:30 horas en que se vio en la necesidad de llevar un producto a unos metros de su lugar de trabajo, una persona del sexo masculino estaba aconchado en el costado de su local.
En tan solo unos dos minutos volvió a su puesto y se dio cuenta que su celular había desaparecido.
Comunicó el hecho a sus demás compañeros cercanos, pero no lograron detener al sujeto. Pero lo que causó enojo. Locatarios responsabilizaron a Juan Carlos Herrera Sánchez, administrador del centro de abasto, quien apaga las cáaras de vigilancia que fueron colocadas en los pasillos.
Acusaron que esa situación se da porque el personal de la administración no trabaja en festividades como el carnaval, quedando el mercado sin vigilantes de seguridad ni cámaras activas, por lo que no se puede levantar una denuncia de robo.
Los vendedores dijeron que los asaltos han aumentado por la falta de seguridad dentro y fuera del inmueble.
“El administrador del lugar se jacta en decir que no es posible que ocurran estos delitos porque en la cámara no se ve nada”, pero cuando es demostrado el hurto, sólo responde: “Lo vamos a investigar” pero no investiga nada.