Arremete el presidente municipal contra comercios y empresas

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Por: Félix Marín

Ayer, personal de la Coordinación de Gobernación, Protección Civil y Medio Ambiente clausuró la planta de abastecimiento de gas ubicada en la ciudad, así como un estacionamiento público, y una sucursal bancaria, acto que fue tomado como negativo por el sector empresarial ante la crisis económica por la que atraviesa el municipo.
La estación de servicios de Gas Auto, la sucursal bancaria Bancomer ubicada en el centro de la ciudad y una tienda de venta de mascotas localizada en este mismo sector, fueron cerrados por autoridades municipales, lo que fue considerado como “un arranque de locura por parte del edil de Carmen, con lo cual lacera al sector comercial y empresarial de la isla”.
Alrededor del mediodía personal de la dirección de Protección Civil municipal selló las instalaciones de la empresa Zeta Gas ubicadas sobre la avenida 10 de Julio, en la colonia Limonar, supuestamente por no cumplir con medidas de seguridad, debido a que presuntamente los extintores en el sitio ya habían vencido de acuerdo con la ficha técnica de cada aparato.
Minutos más tarde, gente de la Dirección del Medio Ambiente y Recursos Sustentables de la Comuna arribó hasta la sucursal bancaria Bancomer en la calle 24, en el primer cuadro de la ciudad, donde se realizan trabajos de remodelación, presuntamente por no cumplir con algunos permisos ambientales y realizar prácticas que contaminan, por ello fueron colocados los sellos de suspensión.
A unos cuantos metros de la sucursal bancaria, personal de la Coordinación de Gobernación colocó sellos de clausura en un estacionamiento público por no contar presuntamente con la licencia de funcionamiento, situación que enardeció al propietario del lugar quien aseguró que no pagará los 15 mil pesos que le exigen, por lo cual prefiere dedicarse a otra cosa.
El hecho provocó algunas reacciones por parte de los ciudadanos, quienes incluso con algunas palabras obscenas, se expresaron en contra del munícipe Pablo Gutiérrez Lazarus, a quien invitaron montarse en un triciclo y pedalear con el tanque de gas de 20 kilogramos, hasta la otra estación de servicio ubicada en el kilometro 9 de la Carretera del Golfo, lo que no solo complica la compra del hidrocarburo, sino que también pone en riesgo la vida de los ciudadanos.
Don Pascual Gonzáles, una persona de avanzada edad, lamentó las acciones que realiza la autoridad municipal, incluso asegura el alcalde ha “Enloquecido”; la afectación no solo es para la empresa gasera, si no para quienes se proveen en la estación de la avenida periférica y que no cuentan con el recurso para llenar el tanque completo o pagar a la camioneta para que lleve y traiga el tanque de gas.