Suspenden servicio de gas a domicilio

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Personal de la gasera no salió a trabajar por temor a ser acosado por autoridades de Vialidad.

La empresa Gas Z, única que surte el energético en la isla, suspendió el servicio de reparto a domicilio al parecer por acoso de autoridades en contra de empresarios asentados en la isla, por lo cual, desde ayer los consumidores deberán acudir a las instalaciones de la gasera a llenar sus cilindros.
El auditor de la Zona Peninsular de Gas Z, Laurencio Augusto Medina Ávila, denunció públicamente a Israel Medina, jefe de Tesorería Municipal, así como al director de Vialidad, Nicomedes de los Santos Ramos por diversos actos de extorsión y corrupción en complicidad con el alcalde Pablo Gutiérrez Lazarus para evitar que la única estación proveedora de gas en la isla brinde servicio a los carmelitas, situación que ha llevado hasta al corralón dos de sus unidades para obstruir la labor.
Indicó que existe mucha inconformidad con los choferes de los camiones por el acoso por parte de la Dirección de Protección Civil que hace algunas semanas clausuró la estación de servicio ubicada en la avenida 10 de Julio, y ahora las unidades de reparto son infraccionadas luego de las amenazas de ambos funcionarios.
Medina Avila dijo que el pasado miércoles Nicomedes de los Ángeles Ramos y un representante de la Tesorería informaron que la Comuna exigía 600 pesos diarios por cada una de las 25 unidades que la compañía tiene en servicio, sin embargo, para llegar a un arreglo sólo aceptó pagar 75 pesos por el permiso de carga y descarga por cada camioneta, dándoles 24 horas para informar si aceptaban.
Pero al negarse, dijo que enviaron a las patrullas de la corporación en un acto de acoso y hostigamiento, siguiendo a los camiones de la compañía para multarlos y remitirlos al corralón. De ahí la decisión de denunciar públicamente este acto con pruebas en mano para garantizar que no se trata de una difamación contra el gobierno.
Indicó que de aceptar la gasera deberá pagar anualmente a la Dirección de Seguridad Pública cerca de 600 mil pesos y poder repartir gas LP en domicilios, además de la carga de tanques estacionarios que es otro costo.
Reveló que el cobro, aunque parece fácil de solventar para la compañía, representa un gasto que no estaba programado en su presupuesto, lo que genera un desbalance financiero que se vería reflejado en el precio final del kilogramo de gas expedido o en su caso, habría que despedir personal para minimizar gastos de nómina y solventar los impuestos que ahora exige la Comuna.
Finalmente comentó que la decisión que tomaron para no aumentar el precio del producto y no despedir personal fue que sus unidades dejen de circular por las colonias de la ciudad y quien desee llenar su cilindro acuda a las instalaciones de la gasera.

Información: Félix Marín