Ante los llamados que han realizado grupos de apicultores del municipio de Hopelchén por el uso de agroquímicos en los cultivos cercanos a las regiones donde tienen sus colmenas, la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado de Campeche (SDR), ha implementado diversas acciones para disminuir el impacto en los productores apícolas y lo ha comenzado a hacer utilizando insectos que producen larvas y devoran plagas que afectan a los cultivos.
Así lo dio a conocer en entrevista Oscar Romero Rojas, director de Apicultura de la SDR, quien destaca que la dependencia estatal y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), cuentan con una serie de inventarios donde los productores manifiestan cuántas colmenas tienen, pero se carece de un registro de las que han sido dañadas por el uso excesivo de sustancias.
“En definitiva, sería muy necio asegurar que los agroquímicos no afectan a las abejas, por supuesto, los herbicidas como pesticidas, afectan a los insectos nativos de la región, a toda la fauna entomológica que es tan importante para la conservación de la selva y sí es un tema que nos preocupa como secretaría de Desarrollo Rural”, reconoció.

Se busca cambiar el uso de insumos y fertilizantes por lo que la investigación se intensifica para lograr alimentos inocuos.

UN CAMBIO DE MENTALIDAD
Romero Rojas explicó que la SDR está capacitando a los apicultores específicamente de Hopelchén, les enseñan cómo criar a las abejas reinas, cómo alimentarlas, conservar sus colmenas en el periodo crítico de floración, es decir, cuando no hay cosecha, todo esto para tratar de cambiar la intención de abandono de las colmenas cuando no es época de producción.
El objetivo es que los campesinos pasen de la mentalidad de ser personas de campo que tiene colmenas, a personas de campo que se convierten en apicultores, que aprenden técnicas, las adoptan y aplican todas las tecnologías que les enseñan desde la dependencia estatal.
“En Hopelchén tenemos un grupo itinerante de jóvenes que están yendo a las comunidades, hemos podido atender a 300 apicultores (en dicho municipio) y en todo el estado se han atendido 600 apicultores, con el grupo de extensionistas, aunque se requieren más para atender a los cerca de siete mil apicultores que se tienen registrados en todo el estado”, apuntó.
Aceptó que el tema del uso excesivo de los agroquímicos es de por sí delicado, ya que Hopelchén se está convirtiendo en una zona agrícola muy importante en el estado, pues es la zona de los grupos de agricultores menonitas, y lo importante será que el crecimiento de la frontera agropecuaria sea de una manera ordenada.
Hasta cierto punto –consideró– es necio pensar que dicha frontera no va a crecer, ya que es algo natural porque en el estado se tienen que producir alimentos, pero debe hacerse de manera ordenada y responsable, sin desmontar áreas que no se deben, y tratar sobre todo de eficientar lo que ya se encuentra desmontado.
“Los menonitas son productores de alta productividad, a eso se dedican y saben bien cómo hacerlo, nos preocupan nuestros propios productores que no pasan de (producir) tres o cuatro toneladas, nos hace falta tecnificar el campo para llevarlos a las ocho toneladas, tienen la capacidad, los productores son capacitados por los extensionistas, por supuesto hace falta mucha infraestructura, estamos tratando de buscar sistemas de riego para que puedan subir esos estándares de producción”, detalló.

COMBATEN PLAGAS
“El área de apicultura de la SDR está trabajando para que los agroquímicos tengan un uso responsable y que se pueda generar una Norma Oficial, porque no existe, actualmente los comercializan con la recomendación de la persona encargada de la venta, y eso significa vender de manera irresponsable”, puntualizó.
Romero Rojas destacó que la gente de campo incluso pide los agroquímicos en los programas que apoyan con dichos insumos y fertilizantes, por lo que en la SDR está tratando de cambiar esta situación con las áreas de investigación, como con el Instituto Tecnológico de Chiná, donde se están produciendo insectos benéficos.
Estos insectos liberan huevecillos que se convierten en larvas, las cuales son muy voraces y acaban con todas las plagas que puedan afectar un cultivo, y cuando se vuelven adultos lo que hacen es poner más huevecillos, y queda el efecto del insecto benéfico, además de que se pueden seguir comprando porque son muy económicos.
Destacó que, con esta tecnología, cuando se habla de costos ambientales, sí resulta más benéfico utilizar este tipo de insectos porque no se daña el ambiente y son más baratos; a este trabajo se suma el Colegio de Posgraduados donde están utilizando hongos entomopatológicos, es decir, hongos que enferman a los insectos que atacan a los cultivos y no afectan a las abejas, porque son muy específicos para atacar cierto tipo de insecto.
“A los productores apícolas, los extensionistas les comentan de los adelantos científicos en esta materia, porque la mayoría de ellos también son agricultores, estos insumos que ahora tenemos a disposición, están disponibles a través de los directores de desarrollo rural de los municipios, somos la conexión para que no tengan que llegar hasta el Colegio de Posgraduados o al Tecnológico de Chiná”, comentó.
Aunque no es fácil competir con la publicidad de grandes empresas que venden los agroquímicos, el funcionario aclaró que estas tecnologías ya se están aplicando. Sucede que el productor se desespera cuando ya tiene la plaga en sus cultivos y se va por el pesticida para que se muera de inmediato.
Si se continúa con la política de apoyar con las nuevas formas de control biológico –concluyó el director de Apicultura– poco a poco los productores van a ir sustituyendo el uso de los agroquímicos, porque es imposible que de manera inmediata se dejen de usar, aunque se puede hacer de manera responsable, utilizando solo lo necesario para no impactar de mayor manera las colmenas.

Información: Daniel Castillo / Fotografías: SDR