Trabajadores afectados se están organizando a nivel nacional, reuniendo pruebas para interponer las denuncias que sean necesarias y evitar en lo posible más repercusiones

Por: Anabel Martínez Torres

Al grito de “Déjenos trabajar, todos somos SAT” y “No somos aviadores, somos trabajadores”, por lo menos 30 empleados del Servicio de Administración Tributaria (SAT) de Campeche, se manifestaron a las afueras del edificio para exigir la reinstalación de cuatro compañeros que en días pasados fueron dados de baja por “recorte de personal” sin mayor explicación y sin las garantías de Ley, lo que ha provocado la incertidumbre entre quienes hasta el día de hoy laboran ahí.
Luego de que Andrés Manuel López Obrador anunció la semana pasada las nuevas políticas de austeridad del Gobierno Federal que encabeza, el temor de los trabajadores adheridos al SAT comenzó a hacerse realidad, luego de que el pasado jueves en vísperas de Nochebuena y Navidad, fueran notificados los primeros cuatro despidos en la capital campechana, y aunque por el momento han sido los únicos movimientos, han sido advertidos de que las bajas continuarán en los próximos días.

CAMBIOS SIN ANÁLISIS
En entrevista Lucía Interián Flores, asesora fiscal del SAT en la ciudad, manifestó su preocupación y la de sus compañeros, pues se trata de trabajadores con 10, 15 y 25 años de servicio ininterrumpidos que, desafortunadamente, después de depositar su voto de confianza en las pasadas elecciones a favor de la cuarta transformación, ahora son quienes se ven afectados por los cambios que se han generado en los últimos días sin un análisis de fondo.
“Aquí en Campeche son cuatro compañeros los que han sido dados de baja, pero tenemos el dato de que en Quintana Roo ya van 41, todos los administrativos, según por ahorro presupuestal simplemente pidieron las plazas, en el caso de nosotros los afectados somos los de enlace de último nivel, sin ser mandos medios. Nuestras plazas son de enlace operativo y ese fue el argumento, o se firmaba renuncia o te cesaban, y nuestra preocupación crece por todos los que conformamos el SAT, sobre todo porque no sabemos cuántos más podrían perder el trabajo”.
En este sentido, Interián Flores explicó que la baja de plazas se pidió a nivel central por cargos sin detenerse a revisar capacidad laboral, años de experiencia y mucho menos de servicio, aun cuando la mayoría son fiscales de carrera.
“Con esta situación se engrosa la fila de desempleados, de niños que quizá no puedan terminar sus escuelas, cada familia tiene su propia historia, y por eso si nos atrevemos a juntarnos aquí en Campeche es porque estamos siendo afectados directamente porque la renuncia se hizo efectiva el día que firmamos, coartando todo tipo de derechos o prestaciones con las que contábamos para finalizar el año”.