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Por: Daniel Castillo

En septiembre y octubre incrementa la vigilancia de la Secretaría de Protección Civil (Seproci) ante los fenómenos meteorológicos en la región del Atlántico, ya que históricamente, en estos meses ha habido más afectaciones por huracanes, sobre todo en zonas peligrosas de la entidad que ya han sido documentadas en el Atlas de Riesgo, señaló el director de Análisis de Previsión de Riesgos de la dependencia, Hugo Villa Obregón.
El especialista detalló que en el estado, más de la mitad de las emergencias que atiende la secretaría en la temporada están asociadas con fenómenos como lluvias severas, extraordinarias, eventos de norte, ciclones tropicales y en ocasiones, también se atienden desbordamientos de los ríos, por lo que ya se tiene un trabajo elaborado de identificación de riesgos, que en términos generales indica que las zonas más susceptibles y vulnerables a dichos fenómenos están ubicadas en la parte sur de la entidad.

El Río Palizada se ha desbordado en años anteriores.

Los municipios en los que se pone atención especial son Palizada, Candelaria, algunas regiones de Carmen y Champotón, porque tienen bastantes cuerpos de agua, cuentan con una serie de arroyos y lagunas, además de los ríos que llevan los nombres de dichos municipios, así como el Chumpán y Mamantel.
“Estos ríos tienen la peculiaridad de recopilar el agua que baja del río Usumacinta de Chiapas, o la que llega del norte de Guatemala, hasta la que se acumula en las cuencas hidrológicas del estado, por ahí desciende y va afectando a las comunidades que se encuentran dispersas a lo largo de la cuenca”, detalló.
Asimismo, se tienen identificadas zonas de bajos inundables, que son pequeñas depresiones en las que normalmente no se tiene una salida por escurrimiento de agua y normalmente se queda estancada para que en un proceso lento se vaya absorbiendo.
En partes de la entidad se ha identificado bajos inundables como por ejemplo en el Camino Real, Campeche, Champotón, Escárcega, Candelaria y Calakmul, donde el agua, cuando es abundante y satura el suelo, genera inundaciones y escurrimientos provocando afectaciones.

En el Atlas de Riesgo se detallan los asentamientos urbanos que son consideradas como focos rojos.

ZONAS DE ALERTA
“Esto es característico de la ciudad de Campeche, donde tenemos por lo menos tres cuencas principales, la de la Ría, la avenida Central y la Universidad, pero entre éstas hay lugares que habitualmente acumulan agua y se nos complica un poco más en las zonas urbanas donde ya no se absorbe con facilidad por el asfalto y los predios construidos”, detalló Hugo Villa Obregón.
Además de los ríos y los bajos inundables, otra alerta en el Atlas de Riesgo está en la zona costera por la marea, especialmente en Ciudad del Carmen, que se atiende como región vulnerable, ya sea por eventos de norte, por ciclón tropical, y hasta por la propia marea astronómica.
Señaló que el peligro incrementa cuando se combinan los movimientos habituales del mar con la presencia de algún evento de norte o de ciclón, pues por una parte el mar ingresa a la costa y las lluvias generan acumulaciones altas que no se pueden dispersar con facilidad precisamente porque el propio mar lo impide.
No solo lo relacionado con los riesgos hidrometeorológicos tiene en alerta a Protección Civil, pues también se atienden los deslizamientos de laderas que se generan por asentamientos humanos que van debilitando los cimientos, en muchas ocasiones por aprovechar el material o hasta por algunas invasiones, ocasionando el desgajamiento de los cerros.
La Seproci ha atendido algunos casos de este tipo, sobre todo en la ciudad de San Francisco de Campeche en Polvorín, Bellavista y Leovigildo Gómez, así como en el poblado de Lerma, donde por distintas circunstancias hay exposición y riesgo de deslaves, por lo que se pide que al momento de construir se verifique si no es una zona de riesgo.
En dado caso de que se tengan que asentar en las cercanías de las laderas, se recomienda reforzar el área con muros de contención, alguna cimentación especial y canalización del agua que circula por el lugar, porque incluso hasta una fuga de agua puede provocar un debilitamiento y deslizamiento de material del cerro.

MONITOREO PERMANENTE
Por último, Hugo Villa Obregón recordó que el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas giró instrucciones precisas de mantener una vigilancia más estrecha sobre cualquier fenómeno natural que se forme en la región, sobre todo porque estadísticamente en septiembre se presentan la mayor cantidad de ciclones y los más devastadores.
“El mandatario estatal, su calidad de presidente del Consejo Estatal de Protección Civil, ha dado esa encomienda. El titular de la Secretaría de Protección Civil ha trasladado esa instrucción y estamos en comunicación con las direcciones en los municipios”, apuntó.
Pidió que tengan la confianza de que sus autoridades están preparadas en caso de que hubiese alguna situación de emergencia y con la capacidad de apoyarlos en todo momento.