Ni el frío ni el cansancio frenó a los creyentes

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Cientos de creyentes católicos celebraron el tradicional rito de bendición de las rosas.

Ni el frío ni el cansancio o las actividades laborales fueron impedimento para que cientos de campechanos acudieran ayer al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe para obsequiarle rosas a la Morenita del Tepeyac, en muestra de amor y agradecimiento por los milagros concedidos durante este año.
Ayer por la tarde, en el clímax de la celebración, se llevó a cabo el rosario y posteriormente la misa y bendición de las rosas, donde participaron miles de campechanos.
Durante su mensaje a los creyentes, el padre Fabricio Seleno Calderón Canabal, explicó que dicho acto se celebra para recordar cuando Juan Diego le llevó al obispo las rosas, por ello, dijo que después de la celebración eucarística, se celebra este rito especial.
“Se da cuenta de ese momento cuando Juan Diego recibió las rosa de parte de la virgen, mismas que después de bendecir y envía al obispo como señal de su aparición. La gente trae sus rosas, este año hay cinco mil rosas que han donado para regalar a los fieles”, precisó.
El religioso exhortó a los creyentes a mantener firme su fe para que la devoción a María de Guadalupe y en Cristo Jesús, no se apague y continúe para que siempre.
“Nuestra fe nos da fuerza para continuar a pesar de las adversidades de la vida, a veces tenemos dificultades, pero con la ayuda de Dios y María de Guadalupe podremos salir adelante”, indicó.
Por último, se realizó la procesión de la virgen, cerrando con ello los festejos en honor a la madre de todos los mexicanos.