Multan a chatarrerías por incumplir normas

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Ana Patricia Peña Uj

En el Estado hay 50 chatarrerías, las cuales son supervisadas por la Procuraduría Ambiental del Estado, que encabeza José Eduardo Bravo Negrín, quien dio a conocer que hasta el momento se tiene registro de 25 procesos administrativos y 16 multas, las cuales oscilan en 80 mil hasta un millón de pesos contra algunos de estos establecimientos, al incumplir las normas establecidas, por lo que es importante su regularización.
Los centros de acopio de residuos especiales, mejor conocidos como chatarrerías, se encuentran bajo la vigilancia del gobierno estatal, principalmente de parte de la Procuraduría Ambiental, para verificar que cumplan con lo estipulado en la ley para evitar algún riesgo o daño ambiental.
El titular de esta dependencia señaló que, en su mayoría, estos centros se dedican a recopilar residuos de manejo especial como el caso de acero, cartón y papel, así como plásticos y residuos electrodomésticos, ya sean aparatos electrónicos o de otro tipo; por el momento, en el Estado hay 50 establecimientos con el permiso de este giro, de los cuales hasta el momento se tienen 25 procesos administrativos y 16 han concluido con sanciones económicas.
“Es un tema muy delicado, ya que tanto hay empresas muy sólidas con gran capacidad que se dedican a esto, así como gente que se dedica solo tradición y con desconocimiento del tratamiento de este tipo de residuos, e incluso ignoran de los permisos necesarios para realizar esta actividad”, detalló.
El funcionario recordó que personal de la dependencia realizó un recorrido para verificar las condiciones de cada uno de estos establecimientos y poder detectar las anomalías que debían ser resarcidas; sin embargo algunas aún no cumplen con lo establecido, por lo que han aplicado multas económicas, las cuales oscilan como mínimo en 80 mil pesos y hasta el millón de pesos.
De nueva cuenta, hizo un llamado para que se regularicen, ya que el trámite para estos permisos es totalmente gratuito y la ley es muy clara en cuanto a las atribuciones, tanto de los “chatarreros” como de las autoridades que tienen injerencia en este tema.