INAH devolverá importancia al legado arqueológico

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Adriana Velázquez Morlet, Diego Prieto Hernández y Antonio Benavides Castillo realizaron ayer una conferencia, en la cual se destacó que dará se continuidad a los proyectos de investigación, mantenimiento y custodia que están en proceso.

Anabel Martínez Torres

Como parte de las nuevas directrices de la administración federal que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, ayer lunes se oficializó la designación de Adriana Velázquez Morlet como la nueva directora del Centro INAH Campeche, quien dará continuidad a los proyectos de investigación, mantenimiento y custodia que están en proceso, así como la supervisión en tres vertientes de la construcción del proyecto del Tren Maya, aseguró el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto Hernández.
En conferencia de prensa tras el protocolo de cambio de mando que se dio a puerta cerrada en el Museo-Baluarte de la Soledad, el titular federal expresó que la prioridad para el gobierno es que cada puesto de trabajo sea justificado, por lo que negó que en el INAH o en alguna otra dependencia haya despidos masivos, sino que son ajustes de personal acordes a las nuevas partidas presupuestales y necesidades de cada sector.
“Para el INAH es importante Campeche, tenemos dos patrimonios mundiales de la humanidad y un importante número de zonas arqueológicas que enaltecen nuestro legado arqueológico, por lo que nos vamos a enfocar a devolverle la importancia que tiene el ubicar como eje de la política cultural al sujeto, es decir, a los grupos, comunidades, barrios que viven en el fenómeno cultural en su conjunto. Vamos a priorizar en el trabajo de estas comunidades, más que en los eventos espectaculares sin descuidar tareas tan importantes como el turismo”, agregó.
Adriana Velázquez Morlet fungió hasta el domingo pasado como directora del Centro INAH Quintana Roo, donde destacó por su experiencia y contribución al trabajo de investigación arqueológica del mundo maya y mayas peninsulares antiguos. A partir de ahora dará continuidad a la preservación y mantenimiento del patrimonio que guarda la delegación Campeche.
El arqueólogo Antonio Benavides Castillo, ahora ex director del Centro INAH Campeche, se reintegrará principalmente a sus labores como profesional en el desarrollo de algunas investigaciones en la zona arqueológica de Edzná.
Como parte de las primeras enmiendas de Velázquez Morlet, tendrá la tarea de impulsar la conmemoración en el Estado de los 80 años de la creación del INAH en México.

SE ANALIZAN FUTURAS
RECONTRATACIONES
Al señalar que la nueva administración federal solo tiene reconocimiento para todos aquellos trabajadores que han dado su vida en aras de la administración pública, Prieto Hernández aclaró que son falsas aquellas voces que buscan desestabilizar la armonía del país con supuestos “despidos masivos”, por el contrario pidió comprender que ante una nueva forma de hacer gobierno las estrategias son diferentes, preponderando aquellos puestos que son indispensables o que justifican su existencia.
Señaló que el personal a cargo del INAH es analizado con la Secretaría de Cultura y la Secretaría de Hacienda, principalmente por la limitaciones presupuestales que se tienen y sobre todo por la enmienda que ha dado el Presidente de la República de reducir los gastos que no son indispensables.
“Recorte de personal no habrá, lo único que vaya y en cantidades mínimas, es la no recontratación de algún personaje eventual siempre y cuando no encontremos cómo reubicarlo en otras tareas y no se afecten a otros sectores del INAH que tienen necesidades apremiantes. En las áreas administrativas probablemente podamos prescindir de algún personal porque nos interesa que todos trabajen, todos tienen que justificar su salario que viene del recurso público”, insistió.
Reiteró que la base sindical tiene garantizada su permanencia laboral y será solo el personal por contrato los que estarían sujetos a un análisis una vez que su contrato llegue a su fin para saber si sus asignaciones son indispensables o no.
Actualmente el presupuesto del INAH suma los 3 mil 700 millones de pesos para todas las entidades del país, más aquellas aportaciones que se obtengan por concepto de recursos autogenerados. “El presupuesto alcanza y vemos con Hacienda cómo se va a distribuir para cubrir las necesidades de personal eventual que hasta ahora no tienen un soporte presupuestal específico”, finalizó.

ANTE TREN MAYA, CUSTODIARÁN VESTIGIOS
Dentro de las competencias que el INAH tendrá sobre el proyecto del Tren Maya, el director general Diego Prieto Hernández expresó que serán tres las vertientes que se manejarán para vigilar, custodiar y salvaguardar el patrimonio de los mexicanos.
Aclaró que la proximidad de las estaciones previstas en el plano dependerá estrictamente de que tan factible sea esto sin poner en riesgo la zona arqueológica en cuestión.
“La primera vertiente tiene que ver con la prospección, reconocimiento, salvaguarda, rescate y salvamento del patrimonio arqueológico e histórico que se pudiera ver afectado o influenciado por este proyecto, ya hemos iniciado con los trabajos de prospección, se ha establecido los criterios de información con tecnología avanzada que nos permite reconocer posibles sitios arqueológicos”, señaló.
El INAH tendrá la responsabilidad de garantizar la existencia de zonas y sitios arqueológicos que ofrezcan al turismo conocimiento y diversidad cultural, así como extender los servicios que se ofrecen para maximizar la experiencia del mundo maya. No se trata de abrir nuevos sitios sino de mejorar los más de 40 sitios y zonas arqueológicas comprendidas en este proyecto.
“La idea del proyecto es visitar sitios no solo de naturaleza sino culturales y arqueológicos. Por ello, la segunda línea de trabajo es el mejoramiento, mantenimiento y en casos específicos la extensión de la infraestructura de servicios para la visita a zonas o sitios arqueológicas e históricas. La visión no es abrir nuevos sitios, pero probablemente puedan abrirse entre dos y cuatro sitios más”, agregó.
Finalmente, la tercera vertiente de trabajo será el trabajo etnográfico y de comunidad para acercar a las comunidades y pueblos, mayahablantes o no, para que a partir de este trabajo antropológico se puedan recuperar tradiciones, memorias y patrimonio biocultural.