En 80% de las quejas ante la Profeco triunfa la conciliación

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Personal de la Profeco acude con frecuencia al Mercado Principal “Pedro Sáinz de Baranda” para realizar operativos de supervisión

Tras la conmemoración del Día Mundial de los Derechos del Consumidor el 15 de marzo, la ciudadanía y los comerciantes reconocen que ha habido avances en los trabajos que realiza la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) desde que se reforzó la difusión de la ley en la materia, mientras que la dependencia asegura que ha mejorado la empatía entre vendedor y consumidor.
De acuerdo con cifras de la Profeco en Campeche, en los últimos dos años se ha reducido el número de procedimientos legales iniciados hasta en un 80 por ciento debido a las tareas de concienciación con los empresarios y comerciantes, así como la conciliación entre las partes.
Sin embargo, la población aún muestra cierta desconfianza de los objetos de medición, sobre todo en centros comerciales y supermercados, ya que aseguran que en ocasiones no hay revisión directa en esos sitios, lo que da lugar a errores.
En un sondeo realizado por Novedades Campeche sobre el conocimiento que existe de los derechos de los consumidores, se reflejó que aprenden sobre el tema a través de los anuncios de radio y televisión, así como de las redes sociales.
En especial, los clientes tienen más desconfianza en las gasolineras pues externan que el rendimiento en kilometraje de sus vehículos no coincide muchas veces con la cantidad de combustible que compran, pero reconocen que han visto personal de la Profeco inspeccionando.
Campechanos pidieron que las verificaciones lleguen hasta los mercados periféricos y los establecimientos que se encuentran en las colonias populares y los fraccionamientos, ya que los vendedores exceden los precios y las básculas no están debidamente calibradas.

SE PRIVILEGIA LA CONCILIACIÓN
Por su lado, el delegado de la Profeco en la entidad, Rafael Montero Romero, explicó que el trabajo de difusión de los derechos de los consumidores y de las obligaciones de quienes ofrecen un servicio o producto es constante, de tal manera que ninguno se quede sin saber qué debe hacer para no cometer una falta.
Recordó que apenas el año pasado se presentaron dos casos peculiares en tiendas de autoservicio, donde los ciudadanos ejercieron sus derechos como consumidores al exigir el cumplimiento de un precio colocado en un producto en exhibición. Aunque se generó polémica entre la población, al final se llegaron a acuerdos conciliatorios.
“Tenemos acercamientos con los dirigentes del Consejo Coordinador Empresarial y de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo, para darles la información que requieren para mantenerse en regla y no se presenten problemas al momento de entrar en contacto con sus consumidores”, detalló.
Dentro de los trabajos que realiza la dependencia se encuentran los operativos con los mototortilleros, las visitas a las tiendas que expenden tortillas sin el permiso correspondiente, la calibración de las básculas en los centros de abasto y la verificación de precios en centros comerciales.
Ya están en proceso de revisión de las bombas despachadoras de combustible en toda la entidad, a fin de garantizar que se vendan litros completos, dentro de la normatividad. En caso de detectarse que alguna está mal calibrada, se procede a su inmovilización para iniciar el proceso jurídico correspondiente.
Por otro lado, desde el 2017 se logró conciliar con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), empresa con más quejas ante la Profeco, para que todos los casos que lleguen a la dependencia puedan ser atendidos antes de iniciar los procesos administrativos, logrando con ello darle la razón en muchos de los casos a los ciudadanos que manifestaron su inconformidad por el cobro del recibo de energía eléctrica.

CAMBIAN PRÁCTICAS COMERCIALES
Ante las exigencias de la Profeco, los comerciantes expresaron que dentro de las acciones que han tomado se encuentran: colocar precios a sus productos a la vista del público y capacitar al personal encargado para evitar confusiones.
También ponen a disposición de la autoridad todas sus básculas en el primer trimestre de cada año para que sean calibradas y cuenten con el holograma oficial que garantiza que están dando los kilos completos; de igual manera se mantienen al tanto de los precios de los productos para evitar sanciones por alzas injustificadas.
Hicieron un llamado urgente a las autoridades para frenar a los llamados “coyotes”, intermediarios que encarecen los productos para después venderlos en precios más elevados, lo que los obliga a encarecer los artículos para el ciudadano y cuando se queja la gente ante la autoridad pierden la mercancía.

REFORMA A LA LEY
El 11 de enero de este año fue publicada en el Diario Oficial de la Federación la reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor, impulsada por la Profeco, la cual incluye nuevas facultades para la dependencia y una mayor certeza tanto a comerciantes como a compradores.
En el documento se estipula que la Profeco ahora puede emitir alertas y ordenar llamados a la revisión y al retiro de mercancías como medida de protección a la vida, la salud, la seguridad y la economía de los consumidores. También, establecer la reparación o sustitución de productos o servicios que representen un riesgo para los consumidores.
Prevé que los proveedores no podrán incrementar de forma injustificada los precios de productos y servicios por fenómenos naturales, meteorológicos o contingencias sanitarias. Se constituye como parte responsable de la comercialización de tiempos compartidos a los intermediarios de este servicio.
Se clasifican como casos particularmente graves, y consecuentemente se sancionarán con mayor rigor, el uso de un contrato de adhesión distinto al registrado ante la Profeco y el incumplimiento de las disposiciones en materia de despachos de cobranza.
Se aumenta el plazo de garantía de 60 a 90 días, con lo cual se brinda mayor seguridad en las relaciones de consumo.
En ventas a domicilio, tiempos compartidos y por Internet, inmediatas o indirectas, se reconoce el derecho del consumidor de revocar su consentimiento dentro de un periodo de 5 días hábiles.

Información: Daniel Castillo / Fotografía: José D. Beytia