Nacimientos, tradición que perdura

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En la villa de Bécal, Francisco Canché May se dedica a elaborar los nacimientos desde hace 20 años.

Como parte de una tradición que aún perdura entre los habitantes de esta región, en esta temporada artesanos se dedican a la elaboración de nacimientos y pesebres de madera y huano.
La demanda de estos artículos aumenta conforme se aproxima el 24 de diciembre, ya que es una tradición colocar el nacimiento durante los días previos.
Hay nacimientos de todo tipo y tamaño, a gusto del cliente, señaló Francisco Canché May, quien se dedica a esta actividad desde hace 20 años.
Francisco Canché May, con domicilio en la calle 16 del barrio de San Isidro de Calkiní, dijo que como cada año están recibiendo muchos pedidos (tanto de esta región como de Yucatán) de nacimientos que son elaborados con madera y el techo de huano.
Los precios son muy variados, van desde 100 pesos hasta mil 500 y cada casita lleva su tiempo, ya que tiene sus detalles y muchas veces lleva prácticamente un día armarla porque incluyen pequeños barandales y la entrada principal.
Canché May dijo que son pocos los artesanos que se dedican a elaborar estas casitas, pues solo en esta temporada se adquieren por las familias como parte de una tradición para celebrar el nacimiento de Jesús.

EL ORIGEN
Cabe señalar que la costumbre de colocar los nacimientos se ha transmitido de generación en generación. Su origen no se puede precisar con exactitud; sin embargo, la versión más conocida es que fue San Francisco de Asís quien dio principio a esta tradición en el año 1223 en Italia, con personas reales. Con el tiempo, surgieron los nacimientos con figurillas de barro y de otros materiales; las figuras elementales son la Virgen María, San José y el niño Dios, el arcángel, la vaca y el burro, entre otros animales.

Información: Rosendo Balán Caamal