Devoción a santo patrono

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Con mucha fe, la imagen de San Diego de Alcalá fue llevada en procesión por las principales calles de Nunkiní.

La imagen de San Diego de Alcalá fue paseada en una concurrida procesión por las principales calles de Nunkiní, luego de celebrarse la misa en su honor como parte de su fiesta anual, donde los feligreses una vez más demostraron su fe y devoción hacia el santo patrono.
Al concluir el recorrido repartieron rosquitas de harina a todos los presentes, y como parte de la tradición alrededor de las tres de la tarde fue quemado el U DzuliKa´ak (Caballero de Fuego).
Desde las primeras horas de este domingo los diferentes grupos católicos llevaron serenatas y Mañanitas a San Diego de Alcalá; a las 10 de la mañana, bajo una agradable temperatura, el presbítero Rogelio Ávila Gamboa celebró la Eucaristía, teniendo como invitado al párroco de Calkiní, Juan Eliodoro Kantún Huchín y al vicario de la Comuna, Vicente Rafael Góngora Sánchez, donde asistieron cientos de creyentes que llegaron provenientes de los distintos puntos del país. El patrono estrenó, como todos los años, un atuendo que regaló la comunidad católica como parte de su promesa.
En el recorrido por las principales calles participaron los distintos gremios, en medio de cánticos y el sonar de voladores, globos y campanadas de la parroquia central.

CUMPLEN PROMESAS
Como parte de las promesas hechas a San Diego de Alcalá, familias enteras de Nunkiní y de otras poblaciones, después de la procesión repartieron a todos los presentes rosquitas de harina, otros dieron pañuelos, gorras, camisetas con la fotografía del santo patrono.
Más adelante, la gente presenció la quema del U DzuliKa´ak (Caballero de Fuego) que es otra de las tradiciones que aún conservan los nunkinienses a pesar del paso del tiempo, pues según la historia este muñeco fue el cambio de muchas vidas, cuando la comunidad fue asolada por la viruela negra, una epidemia que había llegado de manera inesperada, pero con el milagro de San Diego de Alcalá, el mal se acabó.

Y ADEMÁS…
CONCLUYEN FIESTAS A LA VIRGEN
En la comunidad de Pomuch, en el municipio de Hecelchakán, en el cierre de los festejos patronales en honor a la Virgen de la Inmaculada Concepción, se llevó a cabo una misa y después una concurrida procesión; finalmente la imagen fue colocada en su nicho en la capilla central.
Previamente, el presbítero Saúl Zavala Priego ofició la misa en la capilla central, en la que participaron varias decenas de católicos.
En esta ocasión no fue trasladada la imagen al terreno en donde se tiene previsto la construcción de su santuario; la ceremonia se realizó en las afueras de la iglesia.
En su mensaje, el párroco resaltó la celebración de la misericordia del Señor, “pues este día es un momento para recibir la salvación del Creador”.
Al concluir la misa, la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción fue llevada en hombros en procesión por las principales calles de la villa, siendo colocada más adelante al frente del altar principal, donde los católicos pasaron a venerarla, pidiendo por sus necesidades, así como alivio a las enfermedades que padecen.
Finalmente, al llegar la noche, la imagen fue retornada a su nicho, en espera de su siguiente festejo que será el próximo agosto.