Por Rosendo Balán Caamal

Los calkinienses mantienen arraigadas las tradiciones y ayer como parte de la celebración del Día de Muertos realizaron el Hanal Pixán (comida de las ánimas), sin faltar el platillo principal: el pibipollo.
Desde la madrugada de ayer, la gente llevó a los molinos a preparar el nixtamal para después hacer los pibipollos que luego serían colocados en los altares, pues primero lo deben ofrecer a las ánimas.
En muchos hogares de esta región acostumbran a cocinar el pibipollo “enterrado”, aunque otros los llevan a las panaderías a hornear, por lo que el delicioso aroma invadió la región.
En un recorrido por los distintos puntos de la región, se pudo constatar que las familias decoraron el altar según sus posibilidades económicas; por ejemplo, las flores silvestres tradicionales son sustituidas por gladiolas, claveles y crisantemos; los dulces por pasteles y donas glaseadas; el atole y el balché por vinos y licores.
Por lo general, las mesas son cubiertas con un mantel blanco, donde colocan diversas ofrendas, como dulces, chocolate, pan, aguardiente y principalmente el pibipollo.

Desde el pasado martes, los pobladores instalaron los altares en sus casas.

RITUAL ANCESTRAL
El Hanal Pixán es la celebración en la que se ofrenda comida y bebida a los fieles difuntos; este ritual ancestral es practicado por la mayoría de las familias del Camino Real.
Es una de las ceremonias que realizan para establecer y mantener el vínculo entre vivos y muertos, heredadas por nuestros ancestros, acostumbrados a respetar estas fechas.
En el medio rural es una de las tradiciones más arraigadas, los altares se pueden ver en las casas y el olor a las ofrendas aromatiza los pueblos; los rezos y las letanías los invaden de murmullos y las velas iluminan el paso de las ánimas.
De acuerdo con el historiador Carlos Fernández Canul, en estas fechas las familias se reúnen para darles la “bienvenida” a sus invitados de honor: los difuntos. Desde días antes se prepara la familia con la limpieza de la casa, para que las ánimas se sientan a gusto y su estancia a este mundo terrenal sea placentera, para que el próximo año los visiten nuevamente.
Según las personas antiguas el pibipollo, cuyo nombre original es mucpibilpollo, la piel del muerto es representada con la carne y el col representa las vísceras y la sangre del muerto; la hoja de plátano: las sábanas con la que se cubre; amarres: las vendas con las que amordazan al muerto; el pi: el entierro del muerto y al sacar el pibipollo de la tierra tras su cocimiento es la resurrección del alma.
Este jueves, Día de los Fieles Difuntos, los párrocos oficiarán la misa en los cementerios.