Enrique Ku, aventajado “chapulín” de la política

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Enrique Ku Herrera es de esos políticos que han saltado entre ideologías, lo mismo de la derecha que de la izquierda, con el fin de mantenerse vigente en la vida política. Para él da lo mismo defender a un partido que a otro, le ha sido infiel a todos en los que ha militado y aunque consiguió puestos de importancia, a ninguno le guardó gratitud.
Así, el maestro que salió de Dzitbalché para hacer carrera política primero traicionó al Partido Revolucionario Institucional (PRI), al que se afilió en 1971, y que lo llevó a ser diputado federal en la LVII Legislatura, de 1997 al 2000, en los años en que iniciaba en la política y tenía fuerte arraigo entre el gremio magisterial, además de que había utilizado la bandera del indigenismo para conformar su trayectoria.
Como priista, el profesor siguió escudado en la bandera de los indígenas, un sector de membrete al que siempre recurrió, pero que no se le recuerda ninguna acción benéfica. Fue incluso presidente del Parlamento Indígena de América; secretario de Acción Indígena del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI y hasta presidente del Consejo Indígena Mexicano. Sin embargo, en todos esos cargos se olvidó de sus orígenes mayas y traicionó la confianza de quienes los apoyaron. En 2002 intentó ser candidato a gobernador, pero no lo respaldaron ni sus amigos.
Ku Herrera consumó su primera traición en 2006, cuando renunció al PRI junto con ocho seguidores más, entre ellos José Antonio Lara Cahuich, alias “Xuna”, y José Dolores Brito Pech, ex alcaldes de Hopelchén y Hecelchakán.
Aprovechó sus vínculos con el magisterio para dar el salto a Nueva Alianza (Panal), entonces creado por la lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, cercana en los afectos del campechano, a quien hizo operador en varios Estados; en todos fracasó electoralmente.
Con el Panal escaló cargos menores, como representante del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) en Aguascalientes, en 2015. A Ku Herrera se le recuerda en Veracruz por haber sido el brazo ejecutor del desmantelamiento de ese partido, a cambio de privilegios personales, según reportes periodísticos. También fue diputado local en Campeche, en la LX Legislatura.
La segunda traición llegó en noviembre de 2017, cuando ya no había nada más por explotar en el Panal y con su protectora Elba Esther Gordillo en prisión, Ku Herrera renunció y se sumó al Partido del Trabajo (PT).
En ese entonces, el presidente del Panal en Campeche, Mario Tun Santoyo, afirmó que nunca recibió una notificación de que renunciaría para sumarse a otro instituto político, pero explicó que respetaba su decisión.
Enrique Kú ha tomado la decisión de pertenecer al PT, lo respetamos y apreciamos, pero es política, nosotros seguimos andando, como partido estamos enfocados a nuestros nuevos cuadros”, dijo.
Sin embargo, la traición a Nueva Alianza no le rindió los frutos que esperaba, pues aunque el PT lo postuló como precandidato al Senado, fue el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) el que impuso a Aníbal Ostoa Ortega, y Ku Herrera fue relegado al intrascendente cargo de coordinador de Redes Sociales Progresistas.