El Banco de Pagos Internacionales (BIS) advierte que el impulso alcista ligado a la inteligencia artificial, responsable de empujar los mercados globales en los últimos dos años, muestra señales claras de fragilidad; eso altera la dinámica de riesgo y financiamiento justo cuando los responsables de política monetaria vigilan de cerca la inflación. Hoy importa porque una corrección sostenida podría trasladarse a los costos de crédito, los rendimientos de los bonos y la salud financiera de empresas clave.
En su informe más reciente, el BIS subraya que los inversores han moderado su entusiasmo por las apuestas en IA, en parte debido al aumento del apalancamiento entre grandes empresas tecnológicas de Estados Unidos. Frank Smets, responsable de análisis económico del organismo, señaló que lo que impulsó la resiliencia del mercado comienza a mostrar «grietas» —un diagnóstico que coincide con una caída de las acciones relacionadas con IA después de que varios directivos pidieran frenar el desarrollo de la tecnología por riesgos para la humanidad.
El contexto internacional añade presión: finanzas públicas tensas, episodios de volatilidad en precios de la energía y riesgos geopolíticos contribuyen a un entorno menos favorable para un repunte bursátil sin contratiempos.
Riesgos que identifica el BIS
El informe apunta a varios canales por los que el auge de la IA podría amplificar la inestabilidad financiera, entre los que destacan:

- El rápido incremento de la deuda corporativa vinculada a empresas tecnológicas.
- Operaciones de financiamiento que, según el BIS, pueden ser opacas y realizarse fuera de balance, lo que complica la evaluación del riesgo.
- Presión al alza sobre los rendimientos de los bonos soberanos, que encarece el crédito y puede forzar ajustes en carteras e inversión.
- Una posible retroalimentación entre apalancamiento privado y volatilidad del mercado, con efectos circulares en precios y liquidez.
El BIS cuantifica el crecimiento del endeudamiento en el sector: el volumen agregado de deuda de empresas tecnológicas pasó de aproximadamente 22,000 millones de dólares —cerca del 22% del crédito privado— en 2010 a más de 1 billón de dólares (44%) en 2025. En conjunto, los préstamos pendientes de todo tipo vinculados al sector alcanzan casi 2.5 billones de dólares.
Smets advirtió además sobre la “circularidad” en algunos esquemas de financiación: estructuras complejas que se retroalimentan y cuya información no siempre está clara para los supervisores y los mercados.
Inflación y lenguaje de los bancos centrales
El BIS utilizó herramientas basadas en IA para revisar miles de discursos y publicaciones de bancos centrales. El análisis revela que los indicadores de inflación subyacente aparecen con mayor frecuencia y en contextos más variados que en años anteriores, lo que sugiere un énfasis creciente en componentes que los responsables de política consideran más persistentes.

Ese cambio en el discurso es relevante: más atención a la inflación básica puede traducirse en mensajes más rígidos de los bancos centrales, y eventualmente en decisiones de política que afecten tipos de interés y condiciones de crédito.
Aunque Smets reiteró que, por ahora, no hay señales generalizadas de estrés sistémico y que el apetito por riesgo se ha mantenido sorprendentemente firme, el BIS coincide con la advertencia reciente del director Pablo Hernández de Cos sobre los riesgos que la expansión de la IA plantea para la estabilidad financiera.
Qué seguir de cerca
- Movimientos en los rendimientos de los bonos soberanos y su impacto en el costo del crédito.
- Transparencia y estructuras de financiamiento en rondas privadas y deuda corporativa del sector tecnológico.
- Comunicados y actitudes de los bancos centrales respecto a la inflación subyacente.
- Reacciones de mercado tras posibles anuncios regulatorios o alertas de riesgo por parte de actores claves de la industria.
En un panorama donde la innovación y el endeudamiento crecen al mismo tiempo, el BIS pide atención: la combinación de apalancamiento elevado y opacidad financiera puede convertir una corrección localizada en un problema más amplio para mercados y políticas públicas.
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Héctor Rivas se especializa en análisis económicos y financieros. Recibirá consejos claros e información precisa sobre los mercados, las empresas y las tendencias económicas globales.