El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que la inflación seguirá cediendo en los próximos meses, aunque no ofreció estimaciones concretas. Su mensaje llega a días de que el Indec publique el dato de junio, una lectura que podrá confirmar si la tendencia a la baja se mantiene.
Fuentes oficiales presentan la baja de precios como un proceso en curso, pero subrayan que todavía faltan cifras oficiales para consolidar ese diagnóstico. Entre las consultoras privadas hay consenso parcial: varias estimaciones sitúan la variación de junio por debajo del 2% mensual, mientras que otras proyectan números ligeramente superiores.
Qué dicen las mediciones privadas
Los sondeos publicados en los últimos días muestran lecturas cercanas entre sí, aunque con diferencias que importan para el cálculo anual y la acumulada del año.

- OJF: estimó un aumento mensual de 2.1% para junio; si se confirma, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año sería 16.2% y la interanual 31.4%.
- C&T: midió un IPC de 1.9% en el Gran Buenos Aires y calculó una variación anual de 33.6% (por encima de mayo).
- Eco Go: registró un Relevamiento de Precios Minoristas (RPM) de 1.9% para junio.
- Otros relevamientos privados colocan la cifra de junio alrededor de 1.8–1.9%; el escenario más alto ubica la suba en 2.1%.
Para el Gobierno, un mes que arranque con un IPC cercano al 1% sería un impulso clave: confirmaría tres meses continuos de desaceleración tras los incrementos de abril (2.6%) y mayo (2.1%), que pusieron fin a una racha sostenida de subas.
¿Por qué importa este dato ahora?
El número de junio afectará expectativas públicas y mercados en lo inmediato. Si la inflación muestra una moderación consistente, eso podría aliviar presiones en las negociaciones salariales y en la necesidad de ajustes de corto plazo por parte de las autoridades económicas.

En sentido contrario, una lectura más alta reavivaría preocupaciones sobre el ritmo de descenso de precios y podría complicar la estrategia oficial para anclar expectativas. Además, las cifras condicionan decisiones sobre tasas, acuerdos de precios y control del gasto.
Caputo evitó comprometerse con un porcentaje fijo, pero reiteró que el Gobierno trabaja para que los ciudadanos perciban una desaceleración sostenida. Esa cautela refleja la sensibilidad del tema: la percepción pública sobre la evolución de costos suele pesar tanto como las cifras mismas.
Qué seguir en los próximos días
El calendario marca la publicación del dato oficial por parte del Indec el próximo martes; a partir de ahí se podrán contrastar las estimaciones privadas con la medición gubernamental. Los analistas y operadores financieros estarán atentos a la composición del índice (núcleo, regulados y estacionales), porque de ahí saldrán pistas sobre la dinámica subyacente de precios.
En síntesis, junio será un mes clave para confirmar si la tendencia de desaceleración se consolida o si aún quedan riesgos que podrían demorar una baja más sostenida de la inflación en Argentina.
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Héctor Rivas se especializa en análisis económicos y financieros. Recibirá consejos claros e información precisa sobre los mercados, las empresas y las tendencias económicas globales.